{"id":104,"date":"2006-07-09T14:49:47","date_gmt":"2006-07-09T14:49:47","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=104"},"modified":"2006-07-09T14:49:47","modified_gmt":"2006-07-09T14:49:47","slug":"por-el-honor-de-alemania-sophie-scholl-y-la-rosa-blanca-1942-1943","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=104","title":{"rendered":"Por el honor de Alemania. Sophie Scholl y La Rosa Blanca (1942-1943)"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"font-family: Arial\">SOPHIE SCHOLL: LA JUVENTUD INMOLADA<\/span><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/em><span style=\"font-family: Arial\"><em>C&eacute;sar Antonio Molina<\/em><\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><em>EL PA&Iacute;S &#8211; 08-03-2006<\/em> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">Despu&eacute;s de las guerras napole&oacute;nicas, en 1816, el delf&iacute;n Luis, futuro Luis I, llam&oacute; a M&uacute;nich al arquitecto Leo von Klenze para dar a su capital el empaque de gran ciudad que a&uacute;n no ten&iacute;a a pesar de albergar algunas joyas g&oacute;ticas y barrocas. El rey so&ntilde;aba con revivir la antigua Atenas, y con este fin el arquitecto alz&oacute; magn&iacute;ficos edificios neocl&aacute;sicos, todo alrededor de la K&ouml;nigsplatz. Pero al otro lado de la ciudad, en lo que hoy se conoce como Ludwigstrasse, el Renacimiento italiano fue inspiraci&oacute;n dominante. Muchos de los edificios que bordean ambas orillas de la calle e incluso que est&aacute;n algo m&aacute;s alejados, como la ampliaci&oacute;n del Palacio Real que da a la Maximilian Platz y a la Maximiliam Strasse, recuerdan claramente construcciones de Florencia o de Roma. Pero a m&iacute;, este paisaje que hoy se halla repleto de ciclistas, me transporta a Ferrara. Son casi todos j&oacute;venes estudiantes que acuden a las clases de la Universidad, tal como no hace mucho tiempo lo hac&iacute;an otros compa&ntilde;eros suyos que fueron bastante menos afortunados: los hermanos Hans y Sophie Scholl. Pertenecientes a un peque&ntilde;o grupo de car&aacute;cter pac&iacute;fico de acci&oacute;n antinazi, grupo denominado &quot;La Rosa Blanca&quot;, se dedicaban a redactar, imprimir y distribuir panfletos. Un d&iacute;a de febrero del a&ntilde;o 1943 se adentraron por los pasillos de su universidad cargados de un buen fajo de la sexta y &uacute;ltima de sus entregas, y la comenzaron a repartir. En esta hoja mecanografiada y ciclostilada se denunciaba la tiran&iacute;a hitleriana y se llamaba a los universitarios a comprometerse en la lucha contra aquella barbarie que ya duraba una d&eacute;cada y que hab&iacute;a destruido por completo la libertad y la &eacute;tica de medio mundo. Mientras realizaban esta &quot;acci&oacute;n subversiva&quot;, un bedel alert&oacute; a la polic&iacute;a. Se present&oacute; entonces la Gestapo y orden&oacute; cerrar todas las puertas. La caza dur&oacute; poco. Hans compart&iacute;a sus estudios de medicina con su presencia en el frente como enfermero, y su hermana Sophie, maestra de escuela, estudiaba filosof&iacute;a y biolog&iacute;a. Fue la m&aacute;s empe&ntilde;ada en su compromiso con la idea de &quot;resistencia pasiva&quot;. Arrestados y condenados a muerte, fueron guillotinados en la c&aacute;rcel de Stadelheim, en M&uacute;nich. Hans ten&iacute;a veinticinco a&ntilde;os y Sophie veintid&oacute;s. Sobre la primera hoja de su sentencia ella escribi&oacute;, varias veces y en grandes caracteres, la palabra Freiheit, es decir, &iexcl;Libertad! Ese mismo d&iacute;a los acompa&ntilde;&oacute; en su destino otro compa&ntilde;ero, Christoph Probst, estudiante tambi&eacute;n de medicina y soldado de sanidad de la Luftwaffe. A pesar de su juventud -muri&oacute; con veinticuatro a&ntilde;os-, Probst estaba casado y ten&iacute;a dos hijos.<\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Adem&aacute;s de estos pobres tres muchachos, otros destacados componentes de la organizaci&oacute;n &quot;La Rosa Blanca&quot; fueron Willi Graf, Kurt Huber, Hans Leipelt y Alexander Schmorell. Probst se convirti&oacute; al catolicismo mientras que Graf hab&iacute;a pertenecido a los movimientos juveniles cat&oacute;licos. Estudiante tambi&eacute;n de medicina, estuvo destinado como soldado en distintos lugares. Aparte de colaborar y difundir las dos &uacute;ltimas hojas de propaganda (la cinco y la seis), Graf realiz&oacute; pintadas en edificios emblem&aacute;ticos de M&uacute;nich y trat&oacute; de extender el movimiento a otras poblaciones alemanas. En cuanto a Leipelt, era vien&eacute;s, hijo de madre jud&iacute;a, que se suicid&oacute; desesperada, igual que algunos otros familiares. La cruz de hierro ganada no impidi&oacute; el que lo expulsaran por mestizo de varias universidades. Leipelt se vino a M&uacute;nich a estudiar qu&iacute;mica porque el premio Nobel, Heinrich Wieland, no cumpl&iacute;a lo dispuesto por las leyes de discriminaci&oacute;n racial. Reuni&oacute; alg&uacute;n dinero para la causa e introdujo la idea de sabotaje. Por su parte, la madre de Schmorell era rusa ortodoxa. Alexander, estudiante de medicina, pronto fue trasladado al frente ruso, donde sufri&oacute; lo indecible al combatir contra su otra patria y, al regresar a la universidad de M&uacute;nich se entreg&oacute; a la causa de &quot;La Rosa Blanca&quot;. El &uacute;nico profesor era Kurt Huber, un music&oacute;logo que dej&oacute; que lo arrastraran los ideales que manten&iacute;an los alumnos. Todos ellos fueron decapitados. Graf ten&iacute;a veinticuatro a&ntilde;os, Leipelt solamente veintid&oacute;s, Schmorell hab&iacute;a cumplido veintis&eacute;is y el profesor Huber cincuenta. En los seis manifiestos que les dio tiempo a escribir y publicar, durante el escaso a&ntilde;o de existencia de su peque&ntilde;o grupo, denunciaron los asesinatos, torturas y persecuciones raciales, ideol&oacute;gicas y religiosas, como el terrorismo de Estado y la dictadura del mal; y llamaron a sus compatriotas a ejercer la resistencia pac&iacute;fica y a practicar el sabotaje en la industria b&eacute;lica, en la prensa y la ciencia. Se trata de unos textos muy bien redactados en los cuales hay citas eruditas de Goethe, de Lao Tse o de Novalis, abogando en favor de un federalismo de alcance nacional y continental que se deb&iacute;a basar en el socialismo, en la libertad de pensamiento y en los valores espirituales. Los nombres de estos mansos combatientes deber&iacute;an figurar no s&oacute;lo en la Ludwig-Maximilians-Universit&auml;t, sino en todas las universidades que existen en el mundo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">&iquest;Tiene un hombre el derecho de hacerse matar actuando en nombre de la verdad? &iquest;Y en defensa del pr&oacute;jimo? Plat&oacute;n comenta en Fedro: &quot;No cabe duda alguna de que morir por el pr&oacute;jimo es eso que s&oacute;lo quienes se aman consienten&quot;. Tambi&eacute;n Maurice Blanchot, en La communaut&eacute; inavouable, cita el ejemplo de Alcestes, que ocupa por cari&ntilde;o el lugar de su esposo con el fin de ahorrarle la condena a muerte, &quot;Di&oacute;tima dice que Alcestes no ha pedido morir por su marido, sino por la fama que, en la muerte, ha de hacerla inmortal&quot;. Algunas veces el amor a la humanidad resulta ser m&aacute;s fuerte que la muerte. La pel&iacute;cula de Marc Rothemund, Sophie Scholl. Los &uacute;ltimos d&iacute;as, saca a la luz uno de los pasajes m&aacute;s desconocidos de la terrible historia del nazismo. En su discurso de investidura como doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid, el gran escritor Claudio Magris dec&iacute;a: &quot;Ant&iacute;gona es el s&iacute;mbolo insuperable de la resistencia a las leyes injustas, a las tiran&iacute;as, al mal, veneramos como h&eacute;roes y m&aacute;rtires a los hermanos Scholl o al te&oacute;logo Bonhoeffer que, como Ant&iacute;gona, se rebelaron a las leyes de un Estado -el nazi- que pisoteaba a la Humanidad, sacrificando en esta rebeli&oacute;n su vida&quot;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">Mientras aguardo, en un paso de peatones, a que el sem&aacute;foro cambie de color, veo desde este punto inm&oacute;vil el palacio en el cual naci&oacute; Sissi, la famos&iacute;sima emperatriz de Austria. Mi distracci&oacute;n derriba a una ciclista a la que al punto ayudo a levantarse. Cuando miro sus ojos y le pido perd&oacute;n, ya no s&eacute; si es Sophie o si es Micol, en la Ludwigstrasse muniquesa o saliendo de nuevo de El jard&iacute;n de los Finzi Contini.<\/span><span style=\"font-size: 10pt; font-family: &#39;Times New Roman&#39;\"><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOPHIE SCHOLL: LA JUVENTUD INMOLADAC&eacute;sar Antonio Molina EL PA&Iacute;S &#8211; 08-03-2006 &nbsp;Despu&eacute;s de las guerras napole&oacute;nicas, en 1816, el delf&iacute;n Luis, futuro Luis I, llam&oacute; a M&uacute;nich al arquitecto Leo von Klenze para dar a su capital el empaque de gran ciudad que a&uacute;n no ten&iacute;a a pesar de albergar algunas joyas g&oacute;ticas y barrocas&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-104","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c49-memoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}