{"id":105,"date":"2006-07-09T14:51:59","date_gmt":"2006-07-09T14:51:59","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=105"},"modified":"2006-07-09T14:51:59","modified_gmt":"2006-07-09T14:51:59","slug":"lo-que-queda-del-23-f","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=105","title":{"rendered":"Lo que queda del 23-F"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El 24 de febrero de 1981, un peri&oacute;dico sueco titul&oacute; a toda portada: &quot;un polic&iacute;a con gorro de torero asalta el parlamento espa&ntilde;ol&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Cuarenta y ocho horas antes, un capit&aacute;n de la Guardia Civil destinado en Murcia y comprometido con el golpe de Estado en ciernes, le comunic&oacute; a su esposa en plena madrugada que se iba a Madrid. Cuando la mujer le pregunt&oacute; por el motivo de su marcha a horas tan intempestivas, el golpista replic&oacute;: &quot;voy a buscar un ascenso&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">Con semejantes actores en la obra, incluso algo tan serio como un golpe de Estado no pod&iacute;a resultar otra cosa que una patochada que produce verg&uuml;enza ajena recordar. <\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">En realidad, la pantomima del 23-F tampoco constituye precisamente una excepci&oacute;n en la larga historia del golpismo militar espa&ntilde;ol: de la serie incesante de &quot;pronunciamientos&quot; militares del siglo XIX a la Sanjurjada de 1932, el rid&iacute;culo ha acompa&ntilde;ado en innumerables ocasiones a los golpes de fuerza militares en Espa&ntilde;a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Con todo, quiz&aacute; nunca antes del 23-F qued&oacute; tan en evidencia que esos supuestos valores que se dicen propios de la milicia &ndash;honor, disciplina, valent&iacute;a-, no son m&aacute;s que mitos recurrentes. Los golpistas del 23-F no s&oacute;lo se comportaron durante su acci&oacute;n como la banda de traidores, rebeldes y fanfarrones que eran, sino que terminaron por mostrarse como unos cobardes y chivatos durante el juicio de Campamento. Ya en la ma&ntilde;ana del 24 de febrero, cuando empezaba a hacerse evidente que el golpe hab&iacute;a fracasado, la mayor&iacute;a de guardias civiles ocupantes del Parlamento espa&ntilde;ol huyeron por una ventana&#8230; llev&aacute;ndose la recaudaci&oacute;n de la caja del bar del Congreso de Diputados (lo recuerda siempre que tiene ocasi&oacute;n el periodista Miguel Angel Aguilar).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Semejantes escenas terminaron por vacunar a la sociedad espa&ntilde;ola contra toda conmiseraci&oacute;n respecto a los protagonistas del suceso y sus intenciones. Al fondo, la experiencia atroz de la guerra provocada en 1936 por la sublevaci&oacute;n militar franquista, no dejaba lugar a enga&ntilde;o sobre las intenciones criminales de quienes quer&iacute;an restaurar lo esencial de aqu&eacute;l R&eacute;gimen fascista, liquidando mediante la fuerza bruta la incipiente democracia espa&ntilde;ola. De haber triunfado los golpistas la carnicer&iacute;a represiva tal vez no hubiera durado mucho tiempo, pero sin duda habr&iacute;a sido de muy alta intensidad. Por cierto: si en el juicio de Campamento se les hubiera aplicado realmente a los golpistas el C&oacute;digo de Justicia Militar entonces vigente, habr&iacute;an tenido que ser inmediatamente pasados por las armas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El golpe cont&oacute; con la complicidad por activa o por pasiva de la mayor&iacute;a de altos mandos militares. Un ejemplo: en palabras del periodista Jos&eacute; Oneto, dentro del CESID de la &eacute;poca (servicios secretos militarizados) se lleg&oacute; a crear una unidad especial que trabajaba exclusivamente en la preparaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n del golpe de Estado; tanto es as&iacute; que una vez fracasada la intentona, siempre seg&uacute;n Oneto, los agentes participantes sembraron bombas en una serie de edificios de Madrid como represalia, con la intenci&oacute;n de atribuir su colocaci&oacute;n a una organizaci&oacute;n terrorista activa en la &eacute;poca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Cuenta Oneto que otro apoyo importante para los golpistas les lleg&oacute; de EEUU. Las bases norteamericanas en Espa&ntilde;a &quot;e incluso la Flota&quot;, que usaba puertos espa&ntilde;oles, estuvieron en estado de alerta desde varios d&iacute;as antes del 23-F; el embajador norteamericano en Madrid, Terence Todman, no durmi&oacute; en su domicilio habitual la noche anterior al golpe militar. Por &uacute;ltimo, es conocida la manifestaci&oacute;n de &quot;neutralidad&quot; de EEUU ante su desencadenamiento, explicitada ante los periodistas por Alexander Haig, a la saz&oacute;n Secretario de Estado norteamericano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">As&iacute;, y contra lo que se ha dicho posteriormente, era perfectamente viable una &quot;soluci&oacute;n&quot; de Junta de Gobierno c&iacute;vico-militar &quot;civilizada&quot; (con Armada), e incluso una Junta Militar a la argentina (con Milans del Bosch); lo que resultaba imposible ya entonces era la restauraci&oacute;n franquista pura y dura que pretend&iacute;a el llamado &quot;golpe de los coroneles&quot; (el m&aacute;s virulento, mejor organizado y con mayor n&uacute;mero de conspiradores comprometidos de todos, a la vez que el peor conocido). Si ninguna de esas opciones sali&oacute; adelante fue m&aacute;s por los enredos, celos y desconfianzas entre los diferentes golpes que confluyeron en el 23-F, que porque encontraran una eficaz oposici&oacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">De la trama civil se habl&oacute; poco p&uacute;blicamente entonces, y en el juicio de Campamento s&oacute;lo fue juzgado un civil, Garc&iacute;a Carr&eacute;s, un jefecillo de pistoleros de los antiguos sindicatos &uacute;nicos franquistas, al que se conden&oacute; a la rid&iacute;cula pena de dos a&ntilde;os. Se sabe sin embargo que la trama era enorme y abarcaba sectores financieros, empresariales, eclesi&aacute;sticos y medi&aacute;ticos, entre otros. Alfonso Guerra, en su libro de memorias (&quot;Cuando el destino nos alcanza&quot;, editorial Espasa), se refiere expl&iacute;citamente a quienes hab&iacute;an sido sucesivamente los m&aacute;ximos diririgentes de la patronal espa&ntilde;ola tras el franquismo, Carlos Ferrer Salat y Jos&eacute; Antonio Segurado, como financiadores del golpe, aunque unas p&aacute;ginas despu&eacute;s &eacute;l mismo lo ponga en duda. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Pocas personas trabajaron en esas horas para hacer fracasar la asonada. Con la mayor&iacute;a de sus dirigentes pol&iacute;ticos secuestrados, sin gobierno y sin parlamento, la sociedad espa&ntilde;ola pod&iacute;a darse por descabezada, salvo en la c&uacute;spide. Sin embargo, el silencio de horas del Jefe del Estado no auguraba nada bueno, y a&uacute;n hoy se sigue discutiendo el papel aut&eacute;ntico del rey en esta historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Entre quienes contribuyeron decisivamente al fracaso de la intentona golpista, merecen citarse los siguientes nombres:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Francisco La&iacute;na, director general de la Seguridad del Estado, un hombre eficaz, discreto, de plena confianza de Adolfo Su&aacute;rez. Durante las horas en las que el parlamento y el Gobierno saliente estuvieron secuestrados encabez&oacute;, por encargo del rey, el llamado Gobierno de Subsecretarios, manteniendo as&iacute; en funcionamiento la legalidad vigente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Jos&eacute; Antonio S&aacute;enz de Santamar&iacute;a, el general que mandaba la Polic&iacute;a Nacional, a la que desde el primer momento orden&oacute; rodear el Congreso, impidiendo a los golpistas entrar y salir del edificio. Quiz&aacute; era el &uacute;nico general con mando en &eacute;se momento de quien se pod&iacute;a asegurar su lealtad a la democracia antes que a cualquier otra cosa o instituci&oacute;n. S&aacute;enz de Santamar&iacute;a ha sido el &uacute;nico militar de alta graduaci&oacute;n que manifest&oacute; su convencimiento de &quot;haberse equivocado de bando durante la Guerra Civil&quot; (sic) -fue voluntario franquista a los 17 a&ntilde;os-. A mediados de los a&ntilde;os noventa, cuando m&aacute;s arreciaba la cacer&iacute;a pol&iacute;tico-medi&aacute;tica contra el gobierno Gonz&aacute;lez, se declar&oacute; p&uacute;blicamente socialista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Los generales Gabeiras Montero, jefe del Estado Mayor del Ej&eacute;rcito, y Quintana Lacaci, gobernador militar de Madrid, que posicionaron sus fuerzas desde el primer momento a las &oacute;rdenes del rey (fueran cuales fueran esas &oacute;rdenes, obviamente), y no al albur de los golpistas. Quintana fue asesinado por ETA m&aacute;s tarde, lo que da nuevas pistas sobre los verdaderos intereses a los que ha servido la violencia etarra durante la Transici&oacute;n y la democracia (alg&uacute;n d&iacute;a se conocer&aacute; con detalle qui&eacute;n ha manejado realmente este grupo terrorista).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Pero sobre todo, quienes pararon el golpe fueron las emisoras de radio, no en vano aquella del 23-F fue llamada &quot;la Noche de los Transistores&quot;. Millones de ciudadanos siguieron los acontecimientos en directo gracias a la radio inform&aacute;ndose de la verdad de la situaci&oacute;n, y eso hundi&oacute; a los golpistas; desde el primer momento, los Tejero y compa&ntilde;&iacute;a perdieron la batalla de la imagen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Contra lo que se ha dicho, el 23-F no fue el &uacute;ltimo intento de golpe de Estado, ni mucho menos. Al a&ntilde;o siguiente, otra intentona fue desarticulada en el &uacute;ltimo momento; pretend&iacute;a impedir que Felipe Gonz&aacute;lez formara gobierno tras ganar el PSOE por primera vez las elecciones, con mayor&iacute;a absoluta, en octubre de 1982. Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s otra trama militar intent&oacute; volar la tribuna presidencial de un desfile militar en Coru&ntilde;a, en la que ten&iacute;an que haber estado el rey y el presidente Gonz&aacute;lez. Otras conspiraciones posteriores fueron menguando su capacidad de organizaci&oacute;n, y pronto dejaron paso a las tramas exclusiva o mayoritariamente civiles; a partir de mediados de los noventa, el Partido Popular y sus secuaces medi&aacute;ticos, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos ponen en marcha el llamado &quot;golpe de Estado difuso&quot;, en definici&oacute;n de Ram&oacute;n Cotarelo (&quot;La Conspiraci&oacute;n&quot;, editorial Bruguera), que llevar&aacute; al poder al PP en 1996, inaugurando as&iacute; la &quot;rectificaci&oacute;n de la democracia&quot; que pretend&iacute;an la mayor&iacute;a de golpistas de 1982. En marzo de 2004 el PP intenta un autogolpe civil a lo Fujimori, con objeto de impedir el castigo de los electores por su actuaci&oacute;n en las jornadas posteriores al 11-M y, en realidad, por todo aquello que hizo inevitables los atentados de Madrid cometidos en esa fecha, cuya responsabilidad en que llegaran a suceder ata&ntilde;e directamente al Gobierno Aznar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Probablemente en la Espa&ntilde;a de los albores del siglo XXI sea imposible un golpe militar salvaje al estilo del que se plante&oacute; un 23 de febrero de hoy hace 25 a&ntilde;os. Pero la posibilidad de repetir su variante pol&iacute;tica, entendida como &quot;enderezamiento&quot; de una democracia supuestamente puesta en crisis por la acci&oacute;n de un gobierno no derechista, es absolutamente real. A falta de tanques y ca&ntilde;ones, los neogolpistas manejan hoy armamento m&aacute;s sofisticado y probablemente m&aacute;s eficaz: divisiones medi&aacute;ticas completas, el aparato de la Iglesia cat&oacute;lica espa&ntilde;ola, las patronales y el gran capital financiero&#8230;y desde luego sectores militares irreductibles, como recientemente hemos tenido ocasi&oacute;n de comprobar tras el mitin golpista del destituido jefe del Ej&eacute;rcito de Tierra, teniente general Mena. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">As&iacute; pues, el 23-F no est&aacute; tan lejano com para que nos dessembaacemos alegremente de su memroia sin riesgo. Quien olvida, baja la guardia.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 24 de febrero de 1981, un peri&oacute;dico sueco titul&oacute; a toda portada: &quot;un polic&iacute;a con gorro de torero asalta el parlamento espa&ntilde;ol&quot;. &nbsp; Cuarenta y ocho horas antes, un capit&aacute;n de la Guardia Civil destinado en Murcia y comprometido con el golpe de Estado en ciernes, le comunic&oacute; a su esposa en plena madrugada&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c49-memoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}