{"id":124,"date":"2006-07-09T18:20:16","date_gmt":"2006-07-09T18:20:16","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=124"},"modified":"2006-07-09T18:20:16","modified_gmt":"2006-07-09T18:20:16","slug":"barcelona-se-hunde-y-madrid-se-quema-ique-esta-pasando-aqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=124","title":{"rendered":"Barcelona se hunde y Madrid se quema: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando aqu\u00ed?"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Hace cosa de unos veinte a&ntilde;os, cierta se&ntilde;ora con cargo importante en el Ayuntamiento de Barcelona y nacida &ndash;c&oacute;mo no- en el muy burgu&eacute;s barrio de Sarri&agrave;, me pregunt&oacute; d&oacute;nde viv&iacute;a yo. Cuando le dije que en el barrio de X., me mir&oacute; como si de repente un servidor se hubiera metamorfoseado en un aborigen australiano e inquiri&oacute; perpleja: &quot;Eso est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la Sagrada Familia, &iquest;verdad?&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">Pues s&iacute; se&ntilde;ora, X. est&aacute; m&aacute;s all&aacute; del famoso templo gaudiniano inacabado. Igual que el barrio de El Carmel. Ambos est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de donde la ciudad termina, seg&uacute;n el criterio de nuestros conciudadanos de la estupenda burgues&iacute;a barcelonesa, esa que levantaba el Templo Expiatorio en lo que era la periferia de &quot;su&quot; ciudad d&eacute;cadas antes de que masas de inmigrantes interiores y exteriores se asentaran &quot;m&aacute;s all&aacute; de la Sagrada Familia&quot;.<\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">O sea que mucha fortuna no han tenido hist&oacute;ricamente esos barrios, al menos hasta 1979, a&ntilde;o de la llegada de la democracia municipal. A partir de ah&iacute; se introdujeron mejoras urban&iacute;sticas &ndash;y en lo posible, arquitect&oacute;nicas-, cuya contemplaci&oacute;n suele dejar asombrados a los vecinos m&aacute;s veteranos y sin embargo son asumidas como normales por los m&aacute;s j&oacute;venes. En fin, ya es sabido que mejorar la calidad de vida de los barrios perif&eacute;ricos cost&oacute; mucha autoorganizaci&oacute;n vecinal, muchas manis no autorizadas y hasta alguna sangre en otros tiempos. Pero los resultados, en suma, se dejaron notar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Todo eso es lo que se ha venido al traste, al menos psicol&oacute;gicamente, con el maldito agujero de El Carmel. Los vecinos de ese y de otros barrios &quot;m&aacute;s all&aacute; de la Sagrada Familia&quot; han revivido tiempos ya casi olvidados; aquellos tiempos en que tuvieron que pelear duro para que las casas no les cayeran encima y para que las calles dejaran de ser barrizales. De repente todo ha sido otra vez como antes. Quiz&aacute; muchos entre ellos piensen que su destino es inevitable, que cosas como los socavones de El Carmel s&oacute;lo les pasan a los pobres, seg&uacute;n cantaban los salseros hace unos a&ntilde;os: &quot;si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Hace apenas unos d&iacute;as el presidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de El Carmel hablaba con l&aacute;grimas en los ojos de la ilusi&oacute;n de los vecinos porque el Metro llegara por fin a su barrio; y &quot;f&iacute;jense lo que ha pasado despu&eacute;s por culpa de esas obras&quot;, ven&iacute;a a decir el hombre. Efectivamente, esta no es s&oacute;lo una tragedia material, que ya ser&iacute;a bastante, sino que ha sacudido adem&aacute;s cosas m&aacute;s &iacute;ntimas y delicadas. &quot;Mi casa, mi castillo&quot;, dicen los ingleses, pero aqu&iacute; los vecinos de El Carmel han visto como sus modestas viviendas eran laceradas y hasta aniquiladas en horas por la suma de tres factores: la desidia de los pol&iacute;ticos, la incompetencia de los t&eacute;cnicos y la rapi&ntilde;a de los empresarios; gentes &eacute;stas cuyas residencias, por cierto, suelen ubicarse en lujosos pisos del Eixample, en torres con jard&iacute;n de Sarri&agrave; y en robustas mas&iacute;as medievales en el Empord&agrave;; en todo caso, nunca en barrios como El Carmel o el m&iacute;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Y luego vienen los papanatas a negar la existencia de las clases sociales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">La verdad pura y dura de El Carmel es que toda la gesti&oacute;n del proyecto desde su concepci&oacute;n en el a&ntilde;o 2000 hasta la perforaci&oacute;n del maldito t&uacute;nel, ha sido una inmensa chapuza, que adem&aacute;s resume paso a paso como se hace la obra p&uacute;blica en Espa&ntilde;a. Ah&iacute; esta todo: el desconocimiento previo y el desprecio de la opini&oacute;n de los vecinos cuando se planea la obra, la obsesi&oacute;n por abaratar costes (aunque luego se acabe pagando el doble), los concursos de adjudicaci&oacute;n que siempre ganan las mismas empresas, las subcontrataciones en cascada subsiguientes, la falta de estudios reales del -y sobre el- terreno, las variaciones en el dise&ntilde;o original a capricho del pol&iacute;tico contratante de turno, las prisas para cumplir plazos para que puedan hacerse las fotos de rigor&#8230; En suma, es milagroso que casos como El Carmel no se produzcan a diario por toda la geograf&iacute;a del pa&iacute;s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Gracias a esa forma de proceder, tenemos ahora un problema que parece que trasciende con mucho las dimensiones de lo que se ha venido diciendo estos d&iacute;as. Ya no se trata s&oacute;lo de que algunos edificios del barrio tendr&aacute;n que ser derribados y que algunos otros m&aacute;s necesitar&aacute;n ser rehabilitados: es toda la densamente poblada monta&ntilde;a de El Carmel la directamente afectada, como lo demuestra el hecho de que los vecinos del barrio de la Teixonera, a casi un kil&oacute;metro de la zona donde se han producido los socavones detectados hasta ahora, hayan comenzado a denunciar que sus casas se est&aacute;n llenando de grietas desde hace un mes. Si as&iacute; fuera, si las entra&ntilde;as de la monta&ntilde;a se estuvieran resquebrajando y El Carmel se estuviera convirtiendo en un gigantesco gruyere tachonado de socavones ocultos bajo tierra, estar&iacute;amos ante un desastre de proporciones colosales que podr&iacute;a acabar afectando a decenas de miles de personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El caso del t&uacute;nel de El Carmel ejemplifica la distancia sideral existente en Catalunya entre el pa&iacute;s oficial y el pa&iacute;s real: mientras el primero suspira por conseguir selecciones deportivas, nuevas competencias pol&iacute;tico-administrativas y m&aacute;s recursos financieros que manejar, el segundo reza para que los bomberos no les hagan salir de casa a medianoche sin tiempo ni para recoger las fotos de la familia. Y es que como dec&iacute;a el gitano, &quot;el mundo est&aacute; mu malamente repart&iacute;o&quot;&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Lo de Madrid tambi&eacute;n tiene tela. Un emblem&aacute;tico edificio de oficinas situado en el centro financiero de la capital, arde como una tea y nadie puede hacer otra cosa que sacarle fotos y tirar manguerazos de agua a los bajos. A partir de ah&iacute; se acumulan los detalles raros: el Windsor, el edificio quemado, acog&iacute;a un sinf&iacute;n de prestigiosos bufetes (entre otras empresas), lo que va a provocar en breve la paralizaci&oacute;n de miles de procesos judiciales; en el momento de producirse el incendio (un s&aacute;bado por la noche, para mayor sospecha), los sistemas antiincendios estaban desactivados porque el edificio se hallaba en obras, precisamente para instalar en &eacute;l un nuevo sistema contra incendios; la rapidez conque ardi&oacute; y sobre todo las dimensiones de las llamas que se produjeron sorprendieron a bomberos y especialistas t&eacute;cnicos, que no las creen propias del tipo de combusti&oacute;n (papel) supuestamente generador del incendio. Ya hay abierta una investigaci&oacute;n judicial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Con todo, lo m&aacute;s sorprendente es que una ciudad en cuyo coraz&oacute;n se han levantado rascacielos con verdadero frenes&iacute; durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, no disponga de planes de actuaci&oacute;n en edificios altos para casos similares. Las escaleras de bomberos no sobrepasan nunca el d&eacute;cimo piso, y en Madrid en cambio hay una decena de edificios que rebasan los cien metros de altura; o sea que alguien ha estado jugando con fuego, hasta que al final se ha quemado. Ahora todo son prisas y proyectos de normativas locales y auton&oacute;micas concebidas a posteriori con la mayor de las urgencias, pero el esqueleto abrasado del edificio Windsor deber&iacute;a recordarnos que a veces el filo que separa la normalidad de la tragedia es m&aacute;s fino a&uacute;n que el grosor de una hoja de papel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">A nadie se le oculta el golpe que representa lo sucedido para la candidatura ol&iacute;mpica de Madrid. Las opciones de la capital espa&ntilde;ola, ya muy mermadas tras el atentado de ETA horas antes de la inauguraci&oacute;n de ARCO, se reducen a casi nada tras este nuevo incidente, y sobre todo ante la absoluta falta de medidas preventivas que ha revelado. Si la responsabilidad &uacute;ltima es del Ayuntamiento de la ciudad o de la Comunidad aut&oacute;noma madrile&ntilde;a, es un puro tecnicismo que a muy poca gente le importa realmente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando aqu&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; ocurren desastres como el de El Carmel o el del edificio Windsor?. Pues porque al parecer el barullo de Administraciones p&uacute;blicas solap&aacute;ndose entre ellas solo sirve para que unos por otros, la casa quede sin barrer. Los t&eacute;cnicos hacen de las suyas y los pol&iacute;ticos o no se enteran o miran para otro lado; mientras, las empresas van a lo suyo: a sacar tajadas lo m&aacute;s substanciosas posibles aprovechando el guirigay. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cosa de unos veinte a&ntilde;os, cierta se&ntilde;ora con cargo importante en el Ayuntamiento de Barcelona y nacida &ndash;c&oacute;mo no- en el muy burgu&eacute;s barrio de Sarri&agrave;, me pregunt&oacute; d&oacute;nde viv&iacute;a yo. 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