{"id":136,"date":"2006-07-09T18:55:40","date_gmt":"2006-07-09T18:55:40","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=136"},"modified":"2006-07-09T18:55:40","modified_gmt":"2006-07-09T18:55:40","slug":"las-luces-de-melilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=136","title":{"rendered":"Las luces de Melilla"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">En la noche del 4 de octubre, la cadena de televisi&oacute;n Tele 5 ha emitido un estremecedor reportaje sobre lo que est&aacute; ocurriendo en la frontera entre Marruecos y las ciudades espa&ntilde;olas de Ceuta y Melilla. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">En el documental, titulado <a href=\"http:\/\/www.informativos.telecinco.es\/telecinco\/inmigracion\/reportaje\/dn_13272.htm\">La &uacute;ltima frontera<\/a> y rodado a lo largo de un a&ntilde;o, entre 2004 y el verano de 2005, se muestran las vicisitudes por las que atraviesa un grupo de inmigrantes subsaharianos en su intento de saltar clandestinamente la valla que rodea Ceuta y Melilla, &uacute;ltimo obst&aacute;culo que les impide entrar en Europa.<\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Las im&aacute;genes son de una enorme crudeza. Ante la c&aacute;mara, los inmigrantes van desgranando sus historias particulares, explicando por qu&eacute; y c&oacute;mo han llegado hasta ese bosque perdido en las proximidades de la frontera, en el que se ocultan esperando el momento propicio para saltar la verja met&aacute;lica que pretende cerrarles el paso. El hambre, el miedo, la soledad y la desesperaci&oacute;n gu&iacute;an los pasos de este grupo de hombres j&oacute;venes, ansiosos por alcanzar esa vida mejor que creen les espera al otro lado de la valla. Llegados desde lejanos pa&iacute;ses del Africa negra, algunos han caminado durante meses e incluso a&ntilde;os para estar all&iacute;, han pasado todo tipo de privaciones y han visto morir a familiares y amigos en ese trayecto infernal. Todo por un sue&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Especialmente impresionante es la vista nocturna de la ciudad desde el monte donde los inmigrantes esperan el momento propicio para el asalto. Las luces de Melilla brillan bajo ellos, que las contemplan entre la enso&ntilde;aci&oacute;n y el temor: llegar a esas luces es el sue&ntilde;o de cada uno de ellos, pero en el corto trayecto que hay hasta ellas todos los sue&ntilde;os pueden quedar destrozados e incluso se puede perder la vida. La angustia y la esperanza corren juntas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Por fin llega el momento de intentar el salto. Armados de rudimentarias escaleras de madera confeccionadas por ellos mismos, el grupo de inmigrantes se abalanza sobre la doble verja de malla met&aacute;lica coronada de alambre de espino de 3 metros de altura (actualmente se est&aacute; elevando a 6 metros, y ya se habla de una tercera valla e incluso de subirla hasta los 12 metros). Lo peor llega cuando son descubiertos. Cuando la mayor&iacute;a est&aacute;n trepando la valla, los guardias civiles espa&ntilde;oles que custodian la frontera se precipitan sobre ellos. Se oyen claramente voces que dicen textualmente: &quot;Baja negro, o te mato&quot; y &quot;Baja negro, que te voy a pegar en la cabeza con esto (se supone que es la porra)&quot;. En un momento dado se oyen con toda claridad varios disparos seguidos. En otra toma aparece, en el espacio entre las dos vallas, un inmigrante acurrucado en el suelo, al lado de un veh&iacute;culo de la Guardia Civil, mientras es aporreado por cuatro o cinco guardias; uno de ellos le da varios puntapi&eacute;s seguidos por todo el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Cuando los que no han podido cruzar la verja regresan al bosque, vemos a uno de ellos tumbado en el suelo. El hombre dice haber recibido un balazo en la cabeza. El herido habla a la c&aacute;mara, y sus palabras son verdaderamente conmovedoras; las copio textualmente de la web de Informativos Tele 5: &quot;Me han disparado. No s&eacute; si es grave pero no puedo levantarme. No puedo pensar bien. No s&eacute; si saldr&eacute; de esta. S&oacute;lo s&eacute; que mi coraz&oacute;n est&aacute; llorando. Los marroqu&iacute;es saben lo que pasa aqu&iacute;, las Naciones Unidas saben lo que pasa aqu&iacute;, la UNESCO sabe lo que pasa aqu&iacute;&#8230; entonces, &iquest;por qu&eacute; los agentes de seguridad nos tratan como a animales? No soy un animal, soy un ser humano&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Los que consiguen entrar en Melilla tampoco encuentran lo que en su ingenuidad buscaban. Hacinados en el centro de acogida, sin ninguna expectativa clara a corto plazo, con el miedo a la expulsi&oacute;n inmediata, pasan el tiempo sin nada en que ocuparse que no sea dar vueltas a los recuerdos que les ha dejado el drama vivido. Incluso all&iacute; contin&uacute;an siendo perseguidos. Un inmigrante cuenta a la c&aacute;mara su temor a ser detenido por la Guardia Civil en el trayecto a pie desde la comisar&iacute;a de polic&iacute;a en la que se ha presentado voluntariamente para obtener una especie de certificado de pre-expulsi&oacute;n (que en realidad funciona como el primer documento a obtener para una posterior legalizaci&oacute;n) hasta la delegaci&oacute;n del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, donde al presentar ese papel se le facilita un carnet que le identifica y con el cual puede comenzar a buscar trabajo y, lo que es m&aacute;s importante, hacer pr&aacute;cticamente imposible su expulsi&oacute;n autom&aacute;tica. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Las conclusiones que se extraen de las im&aacute;genes son, sencillamente, demoledoras. Ajena a cualquier sensacionalismo, &quot;La &uacute;ltima frontera&quot; es una aproximaci&oacute;n honesta, sin medias tintas ni discursos ideol&oacute;gicos, a una realidad brutal que deber&iacute;a lacerar todas las conciencias. Todas las conciencias. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">En suma, un trabajo period&iacute;stico de primera sobre un drama desgarrador. <\/span><span style=\"font-size: 10pt; font-family: &#39;Times New Roman&#39;\"><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la noche del 4 de octubre, la cadena de televisi&oacute;n Tele 5 ha emitido un estremecedor reportaje sobre lo que est&aacute; ocurriendo en la frontera entre Marruecos y las ciudades espa&ntilde;olas de Ceuta y Melilla. &nbsp;En el documental, titulado La &uacute;ltima frontera y rodado a lo largo de un a&ntilde;o, entre 2004 y el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c51-notas-de-un-miron"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/136\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}