{"id":175,"date":"2006-07-13T20:55:19","date_gmt":"2006-07-13T20:55:19","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=175"},"modified":"2006-07-13T20:55:19","modified_gmt":"2006-07-13T20:55:19","slug":"pasqual-maragall-el-oso-aun-por-cazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=175","title":{"rendered":"Pasqual Maragall, el oso a\u00fan por cazar"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Quienes conocemos un poco la psicolog&iacute;a y la trayectoria pol&iacute;tica de Pasqual Maragall, nos estamos divirtiendo de lo lindo estos d&iacute;as con las especulaciones acerca de su supuestamente finalizada carrera pol&iacute;tica. Realmente, no conocen al personaje.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Ciertamente la ignorancia es siempre atrevida y la madre de todas las especulaciones gratuitas, incluidas las m&aacute;s peregrinas. Bot&oacute;n de muestra: el jolgorio que hay en la tertulia que comanda Carlos Llamas en la SER desde la expulsi&oacute;n de ERC del Govern de Catalunya. Para estos finos analistas pol&iacute;ticos, el fin de Maragall (y en consecuencia, de la amenaza que seg&uacute;n ellos representa para la continuidad del gobierno Zapatero) es un hecho irreversible.<\/span><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Yerran en su an&aacute;lisis. O les ciega la pasi&oacute;n, que para el caso es lo mismo.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>La historia da algunas pistas. Cuando hace dos a&ntilde;os y medio se celebraron las &uacute;ltimas auton&oacute;micas catalanas, los resultados parec&iacute;an no dejar lugar a dudas. El PSC hab&iacute;a vuelto a ganar las elecciones en voto popular por segunda vez consecutiva, pero la infame ley electoral vigente en Catalunya prima el voto rural, conservador, nacionalista y de derechas, y de nuevo asignaba m&aacute;s esca&ntilde;os a CiU, la coalici&oacute;n de la derecha catalanista. Que Artur Mas ser&iacute;a el nuevo President de la Generalitat parec&iacute;a tan indiscutible como que CiU formar&iacute;a parte del Govern como socio mayoritario del mismo, fuera cual fuese finalmente la f&oacute;rmula gobernante. Sin embargo, sobre las once de la noche de aquella jornada electoral, Pasqual Maragall compareci&oacute; en el sal&oacute;n central de la sede del PSC e hizo una declaraci&oacute;n que nos dej&oacute; asombrados a todos los presentes, y supongo que tambi&eacute;n a quienes la segu&iacute;an en directo a trav&eacute;s de los medios: ven&iacute;a a decir quien se supon&iacute;a en aqu&eacute;l momento que era el candidato derrotado, que al d&iacute;a siguiente comenzar&iacute;a contactos para formar un Gobierno de coalici&oacute;n entre fuerzas catalanas de izquierdas. El periodista Josep Ramoneda -persona comedida y casi siempre atinado en sus comentarios- participaba como tertuliano en el programa especial de la SER sobre las elecciones, y al o&iacute;r a Maragall dijo algo as&iacute; como que el candidato socialista hab&iacute;a perdido el juicio y que lo que deb&iacute;a hacer r&aacute;pidamente era felicitar al vencedor. Como casi todos, Ramoneda daba entonces a Maragall por acabado, cuando en realidad estaba a pocos d&iacute;as de convertirse en presidente de la Generalitat de Catalunya. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Y es que Pasqual Maragall, contra lo que cree la mayor&iacute;a de los opinadores profesionales y de quienes se dejan inducir por ellos, es en realidad un verdadero corredor de fondo &ndash;duro de pelar, estratega y resistente-, y no el saltimbanqui que ahora acelera la carrera y al cabo de un rato se tira a dormir en la cuneta. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Es cierto que durante estos dos a&ntilde;os y pico de gobierno, Maragall no ha tenido la energ&iacute;a suficiente para imponerse. Quiz&aacute; porque le han faltado apoyos en todas partes, comenzando por su propio partido: la soledad de un presidente nunca ha sido m&aacute;s cierta que en el caso del Maragall President de la Generalitat. La poca gente de confianza que ha tenido cerca, tampoco le ha resultado de gran utilidad. Por lo dem&aacute;s, el comportamiento err&aacute;tico y en ocasiones hasta lun&aacute;tico de compa&ntilde;eros, socios y aliados &ndash;catalanes y no catalanes-, ha dejado tantas veces al President con el culo al aire y a los pies de los caballos, que en la confusi&oacute;n reinante ha sido f&aacute;cil hacerle aparecer como responsable por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n de desastres causados por otros. A Maragall estas cosas le aburren &ndash;y se le nota-, pero no le llevan a tirar la toalla: deseng&aacute;&ntilde;ense quienes crean eso.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Para que Pasqual Maragall no repita como candidato socialista tendr&iacute;an que pasar muchas cosas, y ninguna de ellas buenas para el PSC: que el refer&eacute;ndum sobre el Estatut fuera un desastre, que los socialistas catalanes se liaran a navajazos en el partido sobre si Maragall s&iacute; o Maragall no, que ERC apostara decididamente por un gobierno catal&aacute;n con CiU, o que el PSOE decidiera desembarcar en el PSC y en la pol&iacute;tica catalana como si la sede de la calle Nicaragua fuera las playas de Normand&iacute;a. Opciones todas poco cre&iacute;bles, en este momento.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Con todo, existe un peligro mayor que amenaza no s&oacute;lo la nueva candidatura de Maragall, sino sobre todo la credibilidad de la pol&iacute;tica catalana ante los propios ciudadanos del pa&iacute;s. Recientemente Maragall ha manifestado p&uacute;blicamente su malestar porque el PSOE y en general quienes hacen la pol&iacute;tica de Estado en Madrid, confundan &quot;Catalunya con el nacionalismo catal&aacute;n&quot; (sic), es decir, con los intereses que representa la derecha catalanista. Ese es un error antiguo, que viene de los tiempos de la UCD y se consolid&oacute; bajo los gobiernos en minor&iacute;a de Felipe Gonz&aacute;lez y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, y que podr&iacute;a resumirse en este axioma: Catalunya es cosa de los nacionalistas catalanes, y que manden all&iacute; es el precio a pagar por su apoyo en Madrid. Retomar este planteamiento como se est&aacute; haciendo ahora es, adem&aacute;s de irritante para los socialistas y las izquierdas catalanas en general, un error pol&iacute;tico monumental pues, entre otras cosas, revive y proyecta al futuro el estilo pol&iacute;tico de chantaje y chalaneo de votos que los gobiernos espa&ntilde;oles minoritarios hubieron de sufrir en los noventa. Si CiU busca ansiosamente la alianza con el gobierno socialista es no s&oacute;lo porque necesita volver a recuperar poder en Catalunya -la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la coalici&oacute;n es grav&iacute;sima, e infinidad de sus antiguos altos cargos est&aacute;n ahora fuera de circulaci&oacute;n-, sino sobre todo porque los intereses sociales y econ&oacute;micos a los que representa quieren &quot;reconducir&quot; la pol&iacute;tica &quot;excesivamente girada a la izquierda&quot; del gobierno Zapatero. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En ese orden de cosas, Maragall es el oso a abatir previamente, pues hoy por hoy es el &uacute;nico candidato de izquierdas que puede derrotar de nuevo a CiU, o alcanzar un resultado suficiente que permita reeditar el tripartito. Cualquier otro candidato socialista representa la garant&iacute;a de que CiU gobernar&aacute; Catalunya los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Por ello, la campa&ntilde;a contra Pasqual Maragall se va a recrudecer de aqu&iacute; a que se decida qui&eacute;n encabezar&aacute; la lista del PSC. Liquidar pol&iacute;ticamente a Maragall significa la oportunidad de &quot;reconducir&quot; la pol&iacute;tica catalana y la espa&ntilde;ola hacia posiciones m&aacute;s &quot;liberales&quot;, y por consiguiente menos reformistas. Y ciertamente, a eso se apuntan no s&oacute;lo gente de fuera del &aacute;mbito del socialismo y de la izquierda, sino tambi&eacute;n de dentro del PSC y sobre todo, del PSOE.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Sin embargo, el oso sigue vivito y coleando. Si el refer&eacute;ndum del Estatut pasa la prueba con decoro, lo m&aacute;s probable es que Pasqual Maragall vuelva a ser President de Catalunya a la cabeza de un gobierno tripartito.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quienes conocemos un poco la psicolog&iacute;a y la trayectoria pol&iacute;tica de Pasqual Maragall, nos estamos divirtiendo de lo lindo estos d&iacute;as con las especulaciones acerca de su supuestamente finalizada carrera pol&iacute;tica. 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