{"id":220,"date":"2006-07-16T19:56:57","date_gmt":"2006-07-16T19:56:57","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=220"},"modified":"2006-07-16T19:56:57","modified_gmt":"2006-07-16T19:56:57","slug":"deficit-mentiras-e-intereses-de-clase-la-financiacion-autonomica-un-falso-debate-territorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=220","title":{"rendered":"D\u00e9ficit, mentiras e intereses de clase. La financiaci\u00f3n auton\u00f3mica, un falso debate territorial"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>El problema de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica no tiene un origen pol&iacute;tico, sino eminentemente social. Toda administraci&oacute;n existe en la medida en que presta servicios a sus administrados; no hay otra justificaci&oacute;n de su existencia, por m&aacute;s que se suela te&ntilde;ir de ideolog&iacute;a este hecho. Pero ocurre que las administraciones auton&oacute;micas en Espa&ntilde;a a menudo han marginado ese papel, traspasando los recursos que en principio deber&iacute;an destinarse a la prestaci&oacute;n de servicios a otros campos, que garantizan mejor a los gobernantes una mayor proyecci&oacute;n pol&iacute;tica y un mayor control social.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Es as&iacute; como las comunidades aut&oacute;nomas han llegado a ser verdaderos pozos sin fondo en cuanto a su capacidad de absorci&oacute;n de recursos humanos y financieros, sin que paralelamente se haya producido un crecimiento significativo de la cantidad y sobre todo de la calidad de los servicios que prestan. En &uacute;ltima instancia, es la calidad de vida de los ciudadanos lo que est&aacute; siendo preterido en funci&oacute;n de otros intereses m&aacute;s mezquinos.<\/span><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Es por ello que el debate sobre el control de los recursos financieros que enfrenta a quienes administran el Estado con los dirigentes pol&iacute;ticos y &quot;fuerzas vivas&quot; de las comunidades aut&oacute;nomas espa&ntilde;olas, especialmente en el caso de Catalunya, va ganando en virulencia lo que est&aacute; perdiendo en racionalidad. Necesitan cada vez m&aacute;s dinero, y ya resulta dif&iacute;cil seguir sac&aacute;ndolo del destinado a la prestaci&oacute;n de servicios cada vez m&aacute;s escu&aacute;lidos.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Suele decirse que todo el sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mico est&aacute; en crisis, y que el d&eacute;ficit que genera amenaza con paralizar a medio plazo la maquinaria administrativa de la mayor&iacute;a de las comunidades aut&oacute;nomas. Y realmente es as&iacute;. En los &uacute;ltimos tiempos la resoluci&oacute;n de este problema se ha convertido en objetivo prioritario para cada uno de los gobiernos aut&oacute;nomos, cuya necesidad de liquidez con la que hacer frente a los gastos corrientes (especialmente en el cap&iacute;tulo de personal) y en inversiones (principalmente las de car&aacute;cter infraestructural), viene multiplic&aacute;ndose de modo exponencial y sin soluci&oacute;n de continuidad desde los a&ntilde;os noventa del pasado siglo. En aquellos a&ntilde;os, al socaire del saneamiento de la macroeconom&iacute;a espa&ntilde;ola producido a mediados de los ochenta y de la aceleraci&oacute;n del proceso de descentralizaci&oacute;n administrativa, las autonom&iacute;as espa&ntilde;olas dieron el salto hasta transformarse en lo que hoy son: maquinarias complejas, de tama&ntilde;o a menudo sobredimensionado y casi siempre enfeudadas al clientelismo social de las respectivas &eacute;lites gobernantes en cada autonom&iacute;a.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>El ejemplo catal&aacute;n es el m&aacute;s conocido, probablemente por ser el m&aacute;s escandaloso. La &eacute;lite pol&iacute;tica catalana, eficazmente secundada por la &quot;sociedad civil&quot; del pa&iacute;s (es decir, por los sectores de la burgues&iacute;a catalana m&aacute;s din&aacute;micos, organizados y eficientes en la promoci&oacute;n y defensa de sus intereses de clase), ha reivindicado desde la misma restauraci&oacute;n de la Generalitat la posesi&oacute;n de instrumentos financieros que le permitan sufragar su proyecto de &quot;Estado sin soberan&iacute;a&quot;. Mantener este clon a escala de un aparato estatal, nominalmente vinculado al Estado espa&ntilde;ol pero con mayores competencias en gesti&oacute;n de la vida cotidiana de sus administrados que muchos Estados independientes con esca&ntilde;o en la ONU, ha resultado una aventura extraordinariamente cara para los contribuyentes catalanes, es decir, para las clases medias y trabajadoras.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Naturalmente, tal situaci&oacute;n produce insatisfacciones. A la irritaci&oacute;n de los contribuyentes catalanes ante los magros resultados en servicios p&uacute;blicos que obtienen de su administraci&oacute;n auton&oacute;mica, se responde invariablemente que la culpa es exclusivamente de &quot;Madrid&quot;, es decir, de la administraci&oacute;n estatal. &quot;Madrid&quot; no s&oacute;lo ser&iacute;a incapaz de resolver los desequilibrios territoriales entre comunidades aut&oacute;nomas, sino que estar&iacute;a esquilmando a los catalanes con su voracidad recaudatoria.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Semejante planteamiento olvida interesadamente que:<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>1. A pesar de los esfuerzos hechos para convencernos de que la sociedad espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea ha alcanzado un nirvana en el cual todos somos &quot;clase media&quot; y tenemos intereses id&eacute;nticos, los hechos siguen siendo tozudos y apuntando en la direcci&oacute;n contraria. En realidad, los desequilibrios entre clases sociales en toda Espa&ntilde;a, y a&uacute;n m&aacute;s en Catalunya, no han hecho sino agudizarse en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a pesar de los progresos macroecon&oacute;micos&hellip;o tal vez por causa de ellos. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>2. Los desequilibrios se producen siempre entre clases sociales y no entre territorios: Extremadura es presentada como una comunidad aut&oacute;noma &quot;pobre&quot; aunque una parte de sus ciudadanos figuren entre los m&aacute;s ricos de Espa&ntilde;a, en tanto Catalunya es considerada una comunidad &quot;rica&quot;, a pesar de que casi el 20% de los catalanes vive por debajo del umbral de la pobreza. Seguramente tanto Extremadura como Catalunya podr&iacute;an mejorar notablemente la calidad de vida de sus ciudadanos m&aacute;s desfavorecidos, si existiera un mayor equilibrio entre las rentas personales dentro de cada comunidad, y si existiera, en definitiva, mayor justicia social.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>3. En lo que se refiere a las transferencias financieras de Catalunya hacia el Estado y hacia otras comunidades aut&oacute;nomas, hay que se&ntilde;alar que &eacute;stas tienen origen b&aacute;sicamente &ndash;como no puede ser de otra manera en el modo de producci&oacute;n capitalista en que vivimos- en los recursos econ&oacute;micos generados por las clases trabajadoras catalanas v&iacute;a IRPF, y hasta hoy no se ha visto a &eacute;stas manifestarse en contra de tal circunstancia; la resistencia a que se produzcan esas transferencias es una idea alumbrada en las clases medias y altas aut&oacute;ctonas. Para decirlo gr&aacute;ficamente, la gran mayor&iacute;a de los trabajadores residentes en Catalunya, aut&oacute;ctonos e inmigrantes, seguramente se sienten m&aacute;s satisfechos cuando parte de sus impuestos los destina el Estado a mejorar los accesos a la ciudad de Granada, por ejemplo, que cuando son dilapidados por la administraci&oacute;n auton&oacute;mica catalana en una obra fara&oacute;nica como el infrautilizado Eix Transversal; es la burgues&iacute;a catalana quien pierde &quot;oportunidades de negocio&quot; en el primer caso, y quien evidentemente aboga por obras como la segunda.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>4. Mientras las clases trabajadoras catalanas contin&uacute;en percibiendo que sus necesidades principales (laborales, educativas, sanitarias y asistenciales) no son prioridades de gasto para la burgues&iacute;a local en las instancias pol&iacute;tico-administrativas que &eacute;sta ha venido controlando, cualquier intento de esas &eacute;lites de recabar su apoyo para una confrontaci&oacute;n con el Estado en orden a conseguir el control total sobre los recursos econ&oacute;micos generados en el pa&iacute;s -incluidos los impuestos-, est&aacute; indefectiblemente condenado al fracaso.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En resumen, si adem&aacute;s de expropiar las plusval&iacute;as generadas por el trabajo asalariado, la burgues&iacute;a catalana pretende comenzar a controlar la mayor parte o la integridad de los impuestos que genera ese mismo trabajo asalariado, prestando cada vez menos atenci&oacute;n y recursos al raqu&iacute;tico Estado del bienestar catal&aacute;n actual, no parece razonable que al mismo tiempo espere apoyo pol&iacute;tico de los directamente perjudicados, las clases trabajadoras, por mucho que agite el espantajo patri&oacute;tico; hasta hoy, en Catalunya todo progreso en el desarrollo del Estado del bienestar y sus servicios ha provenido del Estado central y de los ayuntamientos, nunca del gobierno aut&oacute;nomo catal&aacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Lamentablemente, cuando tras el cuarto de siglo en que ha gobernado la derecha nacionalista catalana por fin un gobierno de centro-izquierda, el Tripartito, ha accedido al poder en Catalunya, apenas se han notado cambios significativos en ese estado de cosas. Tras un a&ntilde;o de gobierno, el Tripartito catal&aacute;n &ndash;basado en una alianza entre las representaciones pol&iacute;ticas de las clases trabajadores y de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a-, contin&uacute;a insistiendo en los viejos tics ideol&oacute;gicos de ra&iacute;z patri&oacute;tico-populista de la derecha catalana, acompa&ntilde;ados de una muy escasa obra de gobierno. Para desencanto de muchos, se confirma as&iacute; que las &eacute;lites catalanas, sea cual sea su posici&oacute;n en el arco pol&iacute;tico, cuando gobiernan prodigan m&aacute;s la gestualidad patri&oacute;tica que los hechos en pol&iacute;tica social. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Y sin embargo cada d&iacute;a que pasa urgen m&aacute;s medidas tangibles que mantengan una cohesi&oacute;n que comienza a dejar paso a una profunda fractura social entre clases. Los datos son elocuentes, y no es dif&iacute;cil encontrarlos: en su libro &quot;Bienestar insuficiente, democracia incompleta&quot; (XXX premio Anagrama de Ensayo, publicado por editorial Anagrama, Barcelona, 2002), el catedr&aacute;tico Vicen&ccedil; Navarro ofrece cifras concretas que dan idea de la dimensi&oacute;n de esa fractura. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Un dato sorprendente es que en muchas &aacute;reas de contenido social, la situaci&oacute;n en Catalunya no s&oacute;lo est&aacute; abiertamente por debajo de la europea sino tambi&eacute;n de la espa&ntilde;ola. Y son aspectos en los que el gobierno catal&aacute;n tiene competencia plena desde hace muchos a&ntilde;os.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En educaci&oacute;n por ejemplo, el gasto p&uacute;blico de la Generalitat por alumno en la escuela p&uacute;blica es menor que el espa&ntilde;ol. En cambio, la Generalitat gasta muy por encima de la media espa&ntilde;ola en subvenci&oacute;n a la escuela privada (la m&aacute;s alta de Espa&ntilde;a). Naturalmente, los perjudicados son las familias con menos renta, ya que las que tienen mayores recursos llevan a sus hijos a la ense&ntilde;anza privada.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En sanidad, la situaci&oacute;n es semejante. Catalunya y Galicia son las dos comunidades m&aacute;s retrasadas en la reforma de la atenci&oacute;n sanitaria primaria. El 43 % de los catalanes (el 56% de los barceloneses) todav&iacute;a es atendido en los viejos consultorios de la Seguridad Social, en los que el tiempo de visita m&eacute;dica por paciente es el m&aacute;s bajo de todo Espa&ntilde;a. En el conjunto de Espa&ntilde;a salvo Catalunya y Galicia, es ya el 79% de los pacientes los que son visitados en los nuevos centros de atenci&oacute;n primaria, donde se les destina adem&aacute;s mucho m&aacute;s tiempo por visita. De nuevo, los perjudicados en Catalunya son las familias con menores ingresos, pues los que tienen mayores recursos acuden a la medicina privada.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En el desarrollo de servicios de ayuda a la familia (cuidado de ni&ntilde;os, de ancianos y discapacitados), Catalunya y el resto de Espa&ntilde;a est&aacute;n muy per debajo de la media de la UE. En ayuda domiciliaria y creaci&oacute;n de escuelas de infancia, Catalunya est&aacute; a la cola de las comunidades aut&oacute;nomas espa&ntilde;olas. Son las familias trabajadoras, una vez m&aacute;s, quienes han de asumir con sus propio esfuerzo y recursos la atenci&oacute;n y protecci&oacute;n de aquellos de sus miembros que requieren cuidados especiales.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En protecci&oacute;n de la salud de la poblaci&oacute;n y espec&iacute;ficamente de la salud laboral, Catalunya est&aacute; igualmente por detr&aacute;s de la mayor&iacute;a de comunidades espa&ntilde;olas. El n&uacute;mero de muertos y accidentados por cada 10.000 trabajadores en Catalunya, es muy superior a la media espa&ntilde;ola y a la media de otras comunidades con estructuras demogr&aacute;ficas y ocupacionales semejantes; la alta siniestralidad laboral desvela un mercado de trabajo precario, irregular, y carente de condiciones, con niveles de explotaci&oacute;n laboral que hacen retroceder varias d&eacute;cadas los avances sociales alcanzados a partir de los a&ntilde;os setenta. C&oacute;mo se afronta esa situaci&oacute;n desde la Generalitat lo refleja el hecho de que desde 1995, en Catalunya no existen muertes por enfermedades laborales: sencillamente dejaron de publicarse los datos oficiales.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Situaciones como las descritas no aparecen en los medios de comunicaci&oacute;n catalanes, que por el contrario prefieren centrarse en el tema de la identidad y la reivindicaci&oacute;n nacional. El espacio social catal&aacute;n, aqu&eacute;l que ocupan las clases populares, sencillamente es inexistente en los medios y en el discurso pol&iacute;tico. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Si el debate sobre la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica no atiende a estas realidades, se convertir&aacute; en una nueva mascarada mediante la cual la burgues&iacute;a catalana allegar&aacute; nuevos recursos financieros con los que continuar desarrollando su proyecto de dominaci&oacute;n social, sin reservar m&aacute;s que migajas para quienes con su esfuerzo cotidiano contribuyen decisivamente mediante su trabajo y sus impuestos a la existencia de un pa&iacute;s del cual otros extraen los beneficios.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Este es el verdadero desequilibrio catal&aacute;n: el d&eacute;ficit social, oculto por voluntad de las &eacute;lites dominantes.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica no tiene un origen pol&iacute;tico, sino eminentemente social. Toda administraci&oacute;n existe en la medida en que presta servicios a sus administrados; no hay otra justificaci&oacute;n de su existencia, por m&aacute;s que se suela te&ntilde;ir de ideolog&iacute;a este hecho. Pero ocurre que las administraciones auton&oacute;micas en Espa&ntilde;a a menudo han&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-220","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c50-mondo-cane"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}