{"id":222,"date":"2006-07-16T19:58:42","date_gmt":"2006-07-16T19:58:42","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=222"},"modified":"2006-07-16T19:58:42","modified_gmt":"2006-07-16T19:58:42","slug":"del-qpapa-movilq-al-qpapa-panzerq-un-iexnazi-ambicioso-asalta-la-silla-de-pedro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=222","title":{"rendered":"Del \u00abPapa m\u00f3vil\u00bb al \u00abPapa panzer\u00bb. Un \u00bfex?nazi ambicioso asalta la silla de Pedro"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>La elecci&oacute;n como Papa del alem&aacute;n Joseph Razinger, hasta ahora prefecto de la Congregaci&oacute;n de la Fe &ndash;es decir, Gran Inquisidor de la Iglesia Cat&oacute;lica- ha decepcionado a muchos y sorprendido a casi todos.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Contra la tradici&oacute;n de los &uacute;ltimos c&oacute;nclaves, el &quot;hombre fuerte&quot; del papado reci&eacute;n finiquitado ha pasado a sentarse en el trono de Pedro, y seg&uacute;n vamos sabiendo, la resistencia que ha encontrado ha sido m&iacute;nima. En apenas dos d&iacute;as, el c&oacute;nclave se ha inclinado ante un Joseph Razinger, alias Benedicto XVI, que por lo dem&aacute;s hace a&ntilde;os que recibe apelativos tan poco cari&ntilde;osos como el panzer-cardinal (en la Curia vaticana), el rottweiler de Dios (seg&uacute;n el Daily Telegraph), el gerente de la Iglesia (seg&uacute;n COM R&agrave;dio), o directamente Nazinger (en ambientes cristianos de base).<\/span><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>&iquest;Qui&eacute;n es Joseph Razinger? <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>El actual Papa naci&oacute; en 1927, en un pueblecito de Baviera muy cercano a la frontera austr&iacute;aca (de hecho, s&oacute;lo unos pocos kil&oacute;metros separan su pueblo natal de aqu&eacute;l en el que naci&oacute; Adolf Hitler). Su padre era un comisario de polic&iacute;a rural, un tipo adusto, seco y fan&aacute;ticamente religioso (en curiosa similitud con el padre de Karol Wojtyla, un militar con transtornos mentales causados por la disciplina cuartelera y el fanatismo cat&oacute;lico). No parece arriesgado suponer que aqu&eacute;l polic&iacute;a de la Alemania inmediatamente posterior a la aplastada Revoluci&oacute;n de 1919, fue cualquier cosa menos un modelo de dem&oacute;crata para el peque&ntilde;o Ratzinger.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Ya adolescentes, el joven Joseph y su hermano mayor terminaron vistiendo el uniforme de las Juventudes Hitlerianas. Seg&uacute;n el interesado, ello se debi&oacute; a las presiones que hubo de soportar su familia en ese sentido. Conociendo un poco su medio familiar y social, y sobre todo su evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica posterior ya como adulto, parece razonable pensar que Ratzinger deb&iacute;a estar encantado con su carnet de nazi. Por cierto que al d&iacute;a siguiente de su coronaci&oacute;n como Papa, un peri&oacute;dico alem&aacute;n dedic&oacute; su portada entera a una foto del Ratzinger adolescente uniformado de joven nazi de pies a cabeza, sin a&ntilde;adir una sola palabra: obviamente la imagen val&iacute;a por todo un titular.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Durante la guerra Ratzinger fue movilizado &quot;forzoso&quot;, seg&uacute;n &eacute;l mismo escribe en su autobigraf&iacute;a. Al parecer nunca tuvo el impulso de desertar, salvo cuando la contienda ya estaba casi concluida; entonces el joven Ratzinger abandon&oacute; su unidad y huy&oacute; para entregarse a los norteamericanos, evitando as&iacute; caer prisionero de los rusos. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Tras la guerra y siendo ya sacerdote, Joseph Ratzinger frecuentaba c&iacute;rculos progresistas, participando en las tertulias que funcionaban en diversas cervecer&iacute;as b&aacute;varas, seg&uacute;n tradici&oacute;n del pa&iacute;s. En esos encuentros informales, ya en los a&ntilde;os sesenta, conoci&oacute; a Hans K&uuml;ng, el fil&oacute;sofo y te&oacute;logo progresista alem&aacute;n, con quien al parecer sostuvo una estrecha relaci&oacute;n. K&uuml;ng, intelectual infinitamente m&aacute;s s&oacute;lido y solvente que Ratzinger, fue a&ntilde;os m&aacute;s tarde perseguido con especial sa&ntilde;a por quien desde su cargo de Gran Inquisidor se convirti&oacute; en su enemigo m&aacute;s despiadado.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a Ratzinger en esos a&ntilde;os entre cat&oacute;licos progresistas e izquierdistas ? Una teor&iacute;a dice que por aquella &eacute;poca, el futuro Papa ya trabajaba por cuenta ajena o propia como esp&iacute;a informador acerca de elementos &quot;indeseables&quot; presentes en el seno de la Iglesia cat&oacute;lica. Lo cierto es que en esos a&ntilde;os Ratzinger &quot;fich&oacute;&quot; a innumerables enemigos, a los que luego acosar&iacute;a; otro de los m&aacute;s conocidos, adem&aacute;s de K&uuml;ng, fue el brasile&ntilde;o Leonardo Boff, iniciador de la &quot;Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n&quot;.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>El acceso a la Curia y al cardenalato le lleg&oacute; a Ratzinger mucho antes de que la estrella de Wojtyla brillara en lo m&aacute;s alto. El pastor alem&aacute;n (otro cruel ep&iacute;teto de doble sentido, originado dentro de la propia Curia) no le deb&iacute;a por tanto el origen de su poder al Papa polaco, aunque la plena sinton&iacute;a entre ambos les convirti&oacute; pronto en un equipo poco menos que indestructible. Ratzinger convirti&oacute; a la vieja Curia (anta&ntilde;o dividida en grupos enfrentados en incesante pelea entre ellos) en una Panzer Division dotada de una estrategia, un mando y una voz &uacute;nicas. Mientras Juan Pablo II recorr&iacute;a el mundo, Ratzinger gobernaba la Iglesia sin salir del Vaticano. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Wojtyla, agradecido, resucit&oacute; para &eacute;l el extinguido Santo Oficio de la Inquisici&oacute;n, &quot;actualizado&quot; ahora como Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, y le puso al frente como Prefecto con plenos poderes y una misi&oacute;n: mantener lo m&aacute;s f&eacute;rreamente posible la unidad ideol&oacute;gica y doctrinal de la Iglesia cat&oacute;lica. El hijo del polizonte de pueblo se aplic&oacute; con todas sus energ&iacute;as a la tarea, y uno tras otro fue abatiendo a los contestatarios. M&aacute;s de cien procesos inquisitoriales contra elementos cat&oacute;licos progresistas avalan su actividad incansable e inflexible. Su principal &eacute;xito: haber fulminado la Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n. Pere Casald&agrave;liga, obispo de San F&eacute;lix de Aguaio, en Brasil, explicaba estos d&iacute;as en las radios espa&ntilde;olas su interrogatorio a manos de Ratzinger, y realmente daban escalofr&iacute;os al o&iacute;rle: el Gran Inquisidor se le revel&oacute; como un individuo fr&iacute;o, ir&oacute;nico y desenvuelto, al que en realidad ni siquiera parec&iacute;an importarle demasiado las ideas de su v&iacute;ctima, tal vez porque como le dio a entender el pecado de Casald&agrave;liga no era tener ideas progresistas sino manifestarlas; una manera de pensar muy t&iacute;picamente fascista, por otra parte.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>De su pensamiento actual dio buena cuenta durante la misa con la que se abri&oacute; el c&oacute;nclave. Ratzinger aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para lanzar un mitin airado, en el que expuso con toda crudeza y contundencia las l&iacute;neas maestras de un programa ideol&oacute;gico de afirmaci&oacute;n de lo peor del pensamiento cat&oacute;lico contrarreformista, ahondando en la condena wojtyliana al mundo moderno y a cuantas ideolog&iacute;as cree en competencia directa con la suya: del descreimiento y el relativismo europeos al materialismo en cualquiera de sus formas, del liberalismo y el capitalismo contempor&aacute;neos a todo modo de organizaci&oacute;n comunitarista, de la adhesi&oacute;n a otras religiones a la vivencia tolerante del catolicismo&hellip;a todos fulmin&oacute; Ratzinger, con la energ&iacute;a y el rigor del viejo hechicero de la tribu que no admite otra idea de la vida, del mundo, de la organizaci&oacute;n social y desde luego de la trascendencia, que la que &eacute;l propaga.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Llegados al c&oacute;nclave que le eligi&oacute; Papa, parece que la &uacute;nica organizaci&oacute;n que se atrevi&oacute; a enfrentarle un candidato fueron sus viejos aliados del Opus Dei: pero ya en la primera votaci&oacute;n Ratzinger tritur&oacute; a Angelo Sodano, su ef&iacute;mero adversario, y el Opus se pas&oacute; con armas y bagajes a su bando, en el que ya figuraban en bloque los votos que aportaba la Curia vaticana y algunos ultraconservadores. Al parecer, un par de d&iacute;as antes de comenzar el c&oacute;nclave hab&iacute;a habido una reuni&oacute;n de cardenales latinoamericanos en una embajada de uno de esos pa&iacute;ses, con la pretensi&oacute;n de encontrar un candidato que frenara a Ratzinger, pero no hubo consenso entre ellos por razones ideol&oacute;gicas y sobre todo por causa de las divisiones nacionales. Fue el &uacute;nico intento serio de cerrarle el paso.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Que Ratzinger hac&iacute;a tiempo que se trabajaba el cargo, es un hecho evidente. Su osad&iacute;a y ambici&oacute;n han propiciado an&eacute;cdotas curiosas; comienzan a aflorar algunas muy clarificadoras. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Hace cinco a&ntilde;os, un hostelero de un pueblo leon&eacute;s situado en el Camino de Santiago recibi&oacute; una tarjeta postal enviada desde Roma, remitida por un peregrino con el que hab&iacute;a trabado cierta amistad; la tarjeta iba firmada &quot;Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI&quot;. Aunque el hostelero nunca le hab&iacute;a dado cr&eacute;dito, al enterarse del nombre escogido por el nuevo Papa ha accedido a que peritos cal&iacute;grafos examinen la postal; seg&uacute;n han dictaminado &eacute;stos, quien la escribi&oacute; de pu&ntilde;o y letra fue muy probablemente Ratzinger.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Seg&uacute;n otra historia muy difundida, en 2003 Ratzinger recibi&oacute; a una delegaci&oacute;n de empresarios cerveceros alemanes. Tras una copiosa cena en la que todos bebieron de m&aacute;s, el entonces cardenal les confi&oacute; que Juan Pablo II estaba muy enfermo y que &eacute;l le suceder&iacute;a.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>M&aacute;s c&iacute;nica y desalmada es la pretensi&oacute;n de Ratzinger, anunciada a micr&oacute;fono abierto horas despu&eacute;s del fallecimiento de Juan Pablo II, de que las &uacute;ltimas palabras pronunciadas por el Papa polaco hab&iacute;an sido para &eacute;l, agradeci&eacute;ndole su trabajo y los a&ntilde;os pasados juntos. Casi a la misma hora, Navarro-Valls, el portavoz vaticano, declaraba que las &uacute;ltimas palabras de Wojtyla hab&iacute;an sido para los j&oacute;venes: &quot;Os he llamado, y ahora hab&eacute;is venido&quot;, habr&iacute;a dicho el agonizante. Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, sin embargo, el m&eacute;dico personal de Wojtyla zanjaba la cuesti&oacute;n desmintiendo a ambos: no hab&iacute;an habido &uacute;ltimas palabras del Papa, por la sencilla raz&oacute;n de que Juan Pablo II hab&iacute;a pasado en coma sus &uacute;ltima horas. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>De esta pasta se ha fabricado a Benedicto XVI. Para quienes pens&aacute;bamos que era imposible que despu&eacute;s del Pontificado de Juan Pablo II las cosas fueran a peor, ha venido el panzer alem&aacute;n a demostrarnos que s&iacute; pod&iacute;an empeorar. El nuevo Papa ni siquiera tendr&aacute; la habilidad comunicadora y la inclinaci&oacute;n por el show medi&aacute;tico de su antecesor: si Karol Wojtyla fue un tipo autoritario, reaccionario y antip&aacute;tico del que se enamoraban las c&aacute;maras de televisi&oacute;n, Joseph Ratzinger es un individuo autoritario, reaccionario y antip&aacute;tico al que odian las c&aacute;maras de televisi&oacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>A a su manera, Ratzinger es seguramente mucho m&aacute;s peligroso que Wojtyla: el polaco era un egoc&eacute;ntrico engre&iacute;do y orgulloso de s&iacute; mismo hasta el rid&iacute;culo, pero previsible y seguramente manejable por sus allegados. Ratzinger por contra es desconfiado y lejano, y muestra una timidez y una falsa modestia que no hacen sino encubrir sus complejos de muchacho campesino que sigue odiando a los tipos listos de ciudad como Hans K&uuml;ng. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>En suma, el nuevo Papa puede, realmente, acabar en breve haciendo santo en todos los sentidos a su antecesor. Al menos cuando se le compare con &eacute;l.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La elecci&oacute;n como Papa del alem&aacute;n Joseph Razinger, hasta ahora prefecto de la Congregaci&oacute;n de la Fe &ndash;es decir, Gran Inquisidor de la Iglesia Cat&oacute;lica- ha decepcionado a muchos y sorprendido a casi todos. &nbsp; Contra la tradici&oacute;n de los &uacute;ltimos c&oacute;nclaves, el &quot;hombre fuerte&quot; del papado reci&eacute;n finiquitado ha pasado a sentarse en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c50-mondo-cane"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}