{"id":254,"date":"2006-07-16T20:30:57","date_gmt":"2006-07-16T20:30:57","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=254"},"modified":"2006-07-16T20:30:57","modified_gmt":"2006-07-16T20:30:57","slug":"okupas-de-la-automarginacion-al-lumpenproletariado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=254","title":{"rendered":"Okupas: de la automarginaci\u00f3n al lumpenproletariado"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Durante el mes de agosto, esa cosa extra&ntilde;a que se ha dado en llamar &laquo;movimiento okupa&raquo; ha dado bastante que hablar en Barcelona. A partir del desalojo de la &laquo;okupaci&oacute;n&raquo; del edificio abandonado donde estuvo la antigua f&aacute;brica Hamsa, algunos incidentes han puesto de relieve lo absurdo de la tolerancia existente hasta ahora hacia este de fen&oacute;meno supuestamente antisistema y &laquo;alternativo&raquo;, que por contra, est&aacute; comenzando a revelar su verdadera dimensi&oacute;n autoritaria y antisocial.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Para quien no conozca asunto, hay que aclarar que las &laquo;okupaciones&raquo; de locales abandonados en Espa&ntilde;a y en otros pa&iacute;ses europeos no tienen nada que ver con, por ejemplo, las ocupaciones de f&aacute;bricas en Argentina. Aqu&iacute; no se trata de poner en marcha nada productivo que se haya parado, sino de aprovechar un espacio techado desde el que &laquo;proponer&raquo; un modo de vida supuestamente alternativo. La producci&oacute;n no interesa a los &laquo;okupas&raquo;: lo suyo es la distribuci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Los incidentes promovidos por &laquo;okupas&raquo; este verano durante las sucesivas fiestas mayores de los barrios de Gr&agrave;cia y de Sants revelan que estos colectivos, que han ido enquist&aacute;ndose en barrios populares desde hace al menos una d&eacute;cada, han decidido pasar a la acci&oacute;n. A pesar de que en una primera fase buscaron la complicidad de los vecinos, sosteniendo planteamientos reivindicativos propios del movimiento asociativo ciudadano (en materia de vivienda y de servicios socioculturales, especialmente), lo cierto es que no han conseguido romper su aislamiento. La incapacidad de los &laquo;okupas&raquo; para penetrar en el tejido asociativo de los barrios ha forzado la segunda fase: una pol&iacute;tica de confrontaci&oacute;n abierta con &eacute;ste, y por extensi&oacute;n, con los ciudadanos.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Contra lo que suele creerse, los &laquo;okupas&raquo; no son en su mayor&iacute;a precisamente hijos de la clase obrera carentes de techo y de futuro. Abundan entre ellos los hijos de clases medias y a&uacute;n de personalidades que ocupan lugares de importancia en lo que ellos llaman &laquo;el sistema&raquo;, concepto en cuya amplitud engloban cuanto no est&aacute; directamente relacionado con el mundo &laquo;okupa&raquo;; tan &laquo;sistema&raquo; consideran a la CNT (sindicato anarcosindicalista), por ejemplo, como al Cuerpo General de Polic&iacute;a. Eso s&iacute;, en la mayor&iacute;a de los casos suelen tener padres sol&iacute;citos y bien relacionados que acuden a sacarlos del calabozo despu&eacute;s de la algarada callejera, o contratan abogados que les defiendan si llegan a ser llevados ante un tribunal: el desalojo policial del ex cine Princesa -y la inmediata puesta en libertad de algunos detenidos, con muy burgueses apellidos- fue un episodio altamente significativo en ese sentido. <\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Qu&eacute; carencias psicosociales llevan a esta gente a evolucionar desde ambientes acomodados y de plena integraci&oacute;n social a plantearse y vivir formas de vida desestructuradas y marginales, es un problema del &aacute;mbito de la medicina m&aacute;s que de la pol&iacute;tica. Lo cierto es que en el movimiento &laquo;okupa&raquo; se entra muy joven pero, una vez interiorizado el estilo de vida, se permanece hasta edades que empiezan a ser elevadas. Y ello porque ese estilo de vida es muy gratificante: permite rehu&iacute;r sin mayores complicaciones las m&uacute;ltiples dificultades que deben afrontar los j&oacute;venes estudiantes y trabajadores que intentan abrirse camino en la sociedad actual.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Durante a&ntilde;os, adem&aacute;s, les ha rodeado una cierta aureola de simpat&iacute;a m&aacute;s o menos difusa transmitida por los medios de comunicaci&oacute;n e incluso por creadores de opini&oacute;n p&uacute;blica &ndash;incluidos pol&iacute;ticos- muy diversos. Se les ve&iacute;a como una especie de hippies contempor&aacute;neos, agrupados en sus comunas urbanas ubicadas en edificios abandonados. La automarginalidad siempre es atrayente, y puede incluso generar leyenda: recu&eacute;rdese el caso, a principios de los ochenta, de aquellos que se abocaban al mundo de las drogas -singularmente la hero&iacute;na- como supuesta expresi&oacute;n de &laquo;rechazo&raquo; a la sociedad existente, y la absurda admiraci&oacute;n que despertaban incluso entre elementos institucionales con responsabilidades en el &aacute;mbito de la juventud y la cultura.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>La consolidaci&oacute;n de ese modo de vida ha llevado a la creaci&oacute;n de una amplia red de &laquo;locales okupados&raquo; en toda la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, lo que, entre otras cosas, propicia un &laquo;turismo alternativo&raquo; de elementos &laquo;okupas&raquo;, algunos en perpetuo movimiento por todo el pa&iacute;s. Desde hace a&ntilde;os han tomado por asalto fiestas tan conocidas como los Sanfermines de Pamplona, el Pilar de Zaragoza o los diversos Aste Nagusias en ciudades del Pa&iacute;s Vasco. Son ocasiones para emborracharse, traficar con drogas, ligar&#8230; y en algunos casos, establecer contactos con grupos radicales y violentos de todo el pa&iacute;s: los v&iacute;nculos entre algunos grupos &laquo;okupas&raquo; y la &laquo;kale borroka&raquo; (propiciada por grupos afines a ETA) est&aacute;n claros desde hace tiempo, y tambi&eacute;n hay contactos con otros grupos violentos ajenos al terrorismo etarra.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>Es as&iacute; como en diversas ciudades espa&ntilde;olas se van consolidando n&uacute;cleos de un lumpenproletariado que, aunque reducido en elementos integrantes, ha ido ganando un espacio de gran efecto propagand&iacute;stico en los medios de comunicaci&oacute;n. La torpeza de las autoridades pol&iacute;ticas, que en ciertos momentos &ndash;singularmente en Barcelona- han pretendido contemporizar con esta gente, ha acabado por facilitarles un cierto reconocimiento p&uacute;blico que, obviamente, han aprovechado para crecer y organizarse. Actualmente han pasado a la ofensiva, mostrando los dientes a una sociedad urbana cada vez m&aacute;s replegada en sus temores y progresivamente incapaz de hacer frente a las amenazas a la convivencia c&iacute;vica y democr&aacute;tica.<\/span><\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><span>&nbsp;<\/span> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span>El lumpen es siempre una marioneta disponible. Si es ETA, la extrema derecha o cualquier otro grupo violento &laquo;alternativo&raquo; quien acabe controlando los hilos de este &laquo;neolumpen&raquo;, es solo cosa de tiempo, contactos, influencia y log&iacute;stica. Algunas alarmas empiezan a encenderse. Vamos a ver si se toman medidas de una vez.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante el mes de agosto, esa cosa extra&ntilde;a que se ha dado en llamar &laquo;movimiento okupa&raquo; ha dado bastante que hablar en Barcelona. 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