{"id":273,"date":"2006-08-01T00:00:00","date_gmt":"2006-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=273"},"modified":"2006-08-01T00:00:00","modified_gmt":"2006-08-01T00:00:00","slug":"gabo-garcia-marquez-regresa-melancolico-y-politicamente-incorrecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=273","title":{"rendered":"Gabo Garc\u00eda M\u00e1rquez regresa melanc\u00f3lico y pol\u00edticamente incorrecto"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"> <em>Memoria de mis putas tristes&quot; (novela), de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez<br \/> 109 p&aacute;ginas Editorial Mondadori, Barcelona, 2004<\/em>  <\/p>\n<p align=\"justify\"> Hace cosa de dos o tres a&ntilde;os, en coincidencia con la grave enfermedad por la que atraves&oacute; Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, circul&oacute; por los foros de Internet una especie de testamento literario suyo; en &eacute;l, supuestamente, Gabo reconoc&iacute;a en p&uacute;blico sus errores, adjuraba del izquierdismo y proclamaba su conversi&oacute;n al catolicismo m&aacute;s ortodoxo. Naturalmente, el texto de marras era m&aacute;s falso que el alma de quien lo perge&ntilde;&oacute;, probablemente alg&uacute;n meapilas desocupado y en delirio producido por la ingesti&oacute;n de una dosis excesiva de agua bendita; lo m&aacute;s divertido del caso es que el esforzado suplantador, que intent&oacute; imitar como buenamente pudo la escritura de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, no consigui&oacute; enga&ntilde;ar a nadie que previamente no estuviera dispuesto a dejarse enga&ntilde;ar: cualquiera que hubiera le&iacute;do antes una p&aacute;gina del escritor colombiano, sab&iacute;a que de su pluma no hab&iacute;a podido salir la est&uacute;pida patra&ntilde;a. <\/p>\n<p>  <!--more--> Y es que la escritura de Gabo es tan personal e intransferible que intentar imitarla es entregarse en brazos del rid&iacute;culo. Ning&uacute;n otro autor en idioma castellano de los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os ha conseguido una voz tan propia y reconocible como la que &eacute;l posee desde su juventud. Quien le ha le&iacute;do puede abrir una novela, un cuento o un art&iacute;culo suyo desconociendo que es de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, y despu&eacute;s de leer unas l&iacute;neas decir: con seguridad, es de Gabo, s&oacute;lo &eacute;l escribe as&iacute;. No sirven por tanto imitadores ni falsificadores.  <\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;Memoria de mis putas tristes&quot; es por ahora su &uacute;ltima novela. Apenas cien p&aacute;ginas de texto en letra de tipograf&iacute;a grande. Hac&iacute;a justo diez a&ntilde;os desde la publicaci&oacute;n de su anterior novela, &quot;Del amor y otros demonios&quot;, que tambi&eacute;n era un libro de pocas p&aacute;ginas. Entre una y otra ha visto la luz el primer volumen de sus memorias, y alguna recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos. Poca producci&oacute;n, aparentemente, pero muy reflexionada. <\/p>\n<p align=\"justify\"> La vuelta de Garc&iacute;a M&aacute;rquez ha estado precedida, de nuevo, por el esc&aacute;ndalo de los bienpensantes, que al parecer le tienen ganas como a pocos. Parece que Gabo haya querido facilitarles el pataleo, tal vez ri&eacute;ndose de ellos, pues el tema de la novela es casi un bolero pol&iacute;ticamente incorrecto: el amor entre un viejo periodista que acaba de cumplir 90 a&ntilde;os y una ni&ntilde;a obrera de 14 metida a puta. Cualquiera pensar&iacute;a que de ah&iacute; lo &uacute;nico que puede salir es una novelita pornogr&aacute;fica con el morbo como gancho; pero los materiales con los que trabaja Gabo son evidentemente otros. <\/p>\n<p align=\"justify\"> A diferencia del patriarca de Novecento (la inmortal pel&iacute;cula de Bernardo Bertolucci), quien decide colgarse de una viga del granero una vez comprobada su impotencia por causa de los a&ntilde;os, el periodista de Garc&iacute;a M&aacute;rquez resuelve afrontar la recta final en la carrera de la vida autoregal&aacute;ndose una experiencia vedada. En pocas p&aacute;ginas, el protagonista de &quot;Memoria de mis putas tristes&quot; pasar&aacute; del acceso a lo prohibido como est&iacute;mulo para sentirse vivo al descubrimiento de una ternura ya olvidada o tal vez nunca sentida anteriormente. Ese es el n&uacute;cleo de la novela. <br \/> En realidad, la trama es apenas una excusa para que el escritor nos hable de los dos temas que al parecer absorben su inter&eacute;s desde hace ya unos cuantos a&ntilde;os: el paso del tiempo y el oficio de escribir. Secundariamente, la necesidad de amor a cualquier edad y la comunicaci&oacute;n imposible entre personas de generaciones distintas aparecen asimismo como trasfondo de la acci&oacute;n. Pero es en la contemplaci&oacute;n de las idas y venidas interiores del periodista -superviviente de s&iacute; mismo y de otra &eacute;poca-, y en el retrato inclemente del amante venido a menos &ndash;autoninguneado, en realidad-, donde se vuelca toda la melancol&iacute;a &ndash;que no nostalgia- de un texto novel&iacute;stico que sin tener momentos soberbios, tampoco defrauda. S&oacute;lo el forzado &quot;happy end&quot;, precipitado y nada coherente con el fluir de la narraci&oacute;n, desmerece un poco el conjunto. <\/p>\n<p align=\"justify\"> La prosa de Gabo es como siempre, limpia, tersa y redonda. Las palabras que emplea son exactas y pulidas y a la vez garbosas; hay algunos hallazgos brillantes, y no faltan la autoiron&iacute;a y el tono delicadamente humor&iacute;stico que amansa lo que podr&iacute;a ser una tragedia. Por lo dem&aacute;s, se le nota un poco el oficio que dan los a&ntilde;os, y tambi&eacute;n algunas peque&ntilde;as trampas con las que pastorea sabiamente el inter&eacute;s del lector <\/p>\n<p align=\"justify\"> En resumen, no es la mejor obra de Gabo, pero hay que leerla si es que uno gusta de la buena literatura.  <\/p>\n<p> &nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria de mis putas tristes&quot; (novela), de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez 109 p&aacute;ginas Editorial Mondadori, Barcelona, 2004 Hace cosa de dos o tres a&ntilde;os, en coincidencia con la grave enfermedad por la que atraves&oacute; Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, circul&oacute; por los foros de Internet una especie de testamento literario suyo; en &eacute;l, supuestamente, Gabo reconoc&iacute;a en p&uacute;blico&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c53-tinta-fresca"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}