{"id":274,"date":"2006-08-01T00:00:00","date_gmt":"2006-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=274"},"modified":"2014-01-27T14:51:08","modified_gmt":"2014-01-27T14:51:08","slug":"guerras-interculturales-en-nueva-york-antes-de-bin-laden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=274","title":{"rendered":"Guerras interculturales en Nueva York antes de Bin Laden"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>La educaci\u00f3n de Patrick Silver, de Jerome Charyn (novela)<br \/>\n176 p\u00e1ginas Editorial RBA, Barcelona. 2004<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">En Nueva York, a caballo entre Manhattan y el Bronx, existe un espacio territorial en el que coexisten m\u00e1s culturas y etnias que en cualquier otro rinc\u00f3n del mundo. Ese Nueva York nada tiene que ver con la imagen de ciudad cosmopolita y abierta que la ingenuidad europea ha ido imaginando en relaci\u00f3n con la metr\u00f3poli norteamericana, y s\u00ed con una selva de \u00abmalas calles\u00bb llenas de tipos pintorescos y peligrosos, entre los cuales los polic\u00edas son probablemente los menos recomendables.<\/p>\n<p align=\"justify\">En ese \u00abmelting pot\u00bb a medio cocer la gente se mueve por extra\u00f1as solidaridades, que a menudo poco tienen que ver con los bandos que delimita la \u00abLey Y Orden\u00bb de la Am\u00e9rica WASP. La existencia de una frontera entre el bien y el mal resulta tan difusa ah\u00ed \u2013por no decir inexistente-, que la mayor\u00eda de personajes que pululan en esas aceras no se preocupan demasiado del lado por el que discurren.<\/p>\n<p><!--more--> Jerome Charyn es un jud\u00edo neoyorkino con un hermano polic\u00eda de cierto rango. En su juventud y madurez pate\u00f3 a fondo esas \u00abmalas calles\u00bb neoyorkinas antes de autoexiliarse a Par\u00eds. A mediados de los a\u00f1os setenta del pasado siglo, Charyn escribi\u00f3 una serie de novelas polic\u00edacas realmente extra\u00f1as, totalmente fuera de las convenciones al uso. Las novelas de este escritor incisivo y un punto delirante apuntan a un \u00abrealismo m\u00e1gico\u00bb a la neoyorkina que no ha encontrado herederos, ni siquiera imitadores. De la vigencia y calidad de su escritura da cuenta el hecho de que aunque haya pasado un cuarto de siglo desde que fueron escritas y s\u00f3lo ahora hayan comenzado a traducirse al castellano, cada una de las seis o siete novelas que componen la serie entera mantiene toda su frescura y poder de seducci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">En \u00abLa educaci\u00f3n de Patrick Silver\u00bb, Jerome Charyn vuelve a hacer caminar por Nueva York a Isaac Sindel, un polic\u00eda jud\u00edo con una particular visi\u00f3n de su papel en el mundo y de las lealtades a las que se debe. Para quienes le tratan, sobre todo para su tropa de polic\u00edas jud\u00edos y tambi\u00e9n para sus superiores irlandeses, Sindel es a veces Isaac el Justo y otras Isaac el Mierda, todo depende del momento y la circunstancia. La obsesi\u00f3n de Sindel es acabar con un clan de marranos (descendientes de criptojud\u00edos) peruanos, los Guzmann (en realidad, Guzm\u00e1n anglosajonizado), delincuentes de \u00ednfimo nivel que desde una piojosa tienda de dulces manejan en su zona negocios tan cutres y s\u00f3rdidos como las apuestas ilegales callejeras y la prostituci\u00f3n de ni\u00f1as fugadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sindel y sus polic\u00edas no vacilan en atropellar aposta a uno de los chicos Guzmann para destrozarle las piernas, o en incendiar una sinagoga marrana llena de viejos. Amenazas, insultos y sarcasmos conforman un clima violento en el que, sin embargo, se mata poco. Los muertos, por lo dem\u00e1s, pesan mucho en la vida de los vivos y a ellos se les debe obediencia: Sindel es fiel al recuerdo de Ojos Azules, su patrullero preferido, asesinado de un modo absurdo \u2013durante una partida de pin pon- por los Guzmann en la primera novela de la serie.<\/p>\n<p align=\"justify\">Junto a Sindel y los Guzmann, en \u00abLa educaci\u00f3n de Patrick Silver\u00bb hay un nutrido grupo de secundarios entre los que destaca el propio Silver, un ex polic\u00eda reciclado en guardaespaldas, casi una ni\u00f1era, de los Guzmann. Patrick Silver, jud\u00edo irland\u00e9s, compulsivo bebedor de Guinness, recorre las calles vestido con una viej\u00edsima camiseta de f\u00fatbol, sin zapatos, y con la funda vac\u00eda de su pistolera colg\u00e1ndole del hombro. Silver es un personaje tr\u00e1gico y dividido, atrapado en el fuego cruzado de una guerra absurda, una guerra de matices interculturales en la que \u00e9l tiene todas las de perder.<br \/>\nPorque lo que percibimos como transfondo de las novelas de Charyn es precisamente el choque entre espacios socioculturales en pugna. De un lado el mundo jud\u00edo de Isaac, inserto en la Am\u00e9rica oficial, y del otro el extra\u00f1o y a veces surrealista mundo de los marranos y su marginaci\u00f3n en relaci\u00f3n al \u00absue\u00f1o americano\u00bb. Si sorprendentes son las creencias y ritos de los Guzmann \u2013sincretismo entre juda\u00edsmo y cristianismo, aderezado con pr\u00e1cticas de hechicer\u00eda ancestrales-, a\u00fan m\u00e1s sorprendente es su conciencia de su \u00abdiversidad\u00bb y el anclaje que manifiestan con unas ra\u00edces hisp\u00e1nicas que, para huir de Sindel, les llevar\u00e1n a emigrar a Espa\u00f1a porque \u00aben ese pa\u00eds hay un rey joven que permite regresar a los marranos a su tierra\u00bb, y establecerse en Barcelona, una ciudad que le gusta a Zorro Guzmann, el peque\u00f1o del clan, porque en su superficie \u00abse huele la mierda de las alcantarillas\u00bb, y en La Rambla puede reemprender su viejo arte de carterista desvalijando turistas. La acci\u00f3n de la novela puede situarse en los primeros meses de 1976.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La educaci\u00f3n de Patrick Silver, de Jerome Charyn (novela) 176 p\u00e1ginas Editorial RBA, Barcelona. 2004 En Nueva York, a caballo entre Manhattan y el Bronx, existe un espacio territorial en el que coexisten m\u00e1s culturas y etnias que en cualquier otro rinc\u00f3n del mundo. Ese Nueva York nada tiene que ver con la imagen de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":281,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-274","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c53-tinta-fresca"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=274"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":300,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/274\/revisions\/300"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}