{"id":40,"date":"2006-06-25T11:57:03","date_gmt":"2006-06-25T11:57:03","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=40"},"modified":"2006-06-25T11:57:03","modified_gmt":"2006-06-25T11:57:03","slug":"del-intelectual-como-animal-politico-narcisista-a-proposito-del-manifiesto-por-un-nuevo-partido-po","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=40","title":{"rendered":"Del intelectual como animal pol\u00edtico narcisista. A prop\u00f3sito del Manifiesto ?Por un nuevo partido po"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Es sabido que Jean Paul Sartre propon&iacute;a el compromiso del intelectual con su tiempo y con la sociedad que le hab&iacute;an tocado en suerte, y que consideraba tal compromiso como una imperiosa obligaci&oacute;n &eacute;tica (y est&eacute;tica, podr&iacute;a decirse) de quienes, en raz&oacute;n de su posici&oacute;n como referentes ineludibles para el resto de los mortales, no pod&iacute;an evitar el &quot;tomar partido hasta mancharse&quot;, seg&uacute;n los conocidos versos de Gabriel Celaya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Entre par&eacute;ntesis, cabr&iacute;a a&ntilde;adir que Sartre adem&aacute;s de ser un narcisista sin remedio, fue de los que dieron ejemplo y se mancharon hasta los codos (aunque hubo otros que siguiendo su estela lo hicieron hasta bastante m&aacute;s arriba): el &quot;compromiso pol&iacute;tico&quot; de los intelectuales europeos y algunos sudamericanos de los a&ntilde;os cincuenta y sesenta fue uno de los instrumentos propagand&iacute;sticos mejor manejados por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, para desespero de la potencia hegemonista rival, los EEUU, incapaz de atraer apoyos de resonancia similar. Llegados los setenta, alg&uacute;n italiano incluso acab&oacute; teorizando el terrorismo como v&iacute;a de canalizaci&oacute;n de compromisos muy urgidos, lo que da una idea bastante aproximada de la calidad real de la aportaci&oacute;n sartriana y de sus posibilidades como justificaci&oacute;n de los delirios m&aacute;s pol&iacute;ticamente patol&oacute;gicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">En realidad, m&aacute;s que de compromiso pol&iacute;tico Sartre estaba hablando inconscientemente de c&oacute;mo canalizar y hacer socialmente respetable la vanidad de quienes, desde la autocalificaci&oacute;n de &quot;maitres &agrave; penser&quot;, pretenden dirigir a sus compatriotas y coet&aacute;neos hacia la supuestamente mejor manera de manejar los asuntos de la &quot;res p&uacute;blica&quot;. En fin, que como la vanidad y el narcisismo son pecados muy franceses pero no exactamente s&oacute;lo franceses, el &eacute;xito de la concepci&oacute;n sartriana del compromiso pol&iacute;tico del intelectual ha trascendido fronteras e ideolog&iacute;as.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">La digresi&oacute;n precedente viene a cuento de un suceso de nivel bastante m&aacute;s modesto de lo hasta aqu&iacute; expuesto, pero que como se ver&aacute; no deja de estar directamente conectado con todo eso. La cosa es que un grupo de intelectuales catalanes que se autodefinen como &quot;antinacionalistas&quot; acaba de publicar un manifiesto que, en substancia, pretende ser una especie de radiograf&iacute;a de urgencia de la realidad pol&iacute;tica, social y cultural de la Catalunya del &uacute;ltimo cuarto de siglo, a partir de la cual extraen conclusiones francamente apocal&iacute;pticas y un tanto disparatadas, para terminar proponiendo la creaci&oacute;n de un partido que presente una alternativa al nacionalismo catal&aacute;n hegem&oacute;nico.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Resumiendo las posiciones de esta gente, lo peor no ser&iacute;an las dos d&eacute;cadas y pico vividas bajo el pujolismo y los evidentes destrozos que esa satrap&iacute;a han comportado para la cohesi&oacute;n social del pa&iacute;s, sino el que tras a&ntilde;o y medio de Tripartito de izquierdas estar&iacute;amos exactamente en lo mismo: en la pervivencia de unas pol&iacute;ticas asfixiantes que consagran el peso opresivo y omnipresente de una ideolog&iacute;a intr&iacute;nsecamente perversa, cual ser&iacute;a el nacionalismo catal&aacute;n, que estar&iacute;a convirtiendo en parias de su propia tierra al menos a la mitad de los ciudadanos catalanes. La izquierda catalana habr&iacute;a traicionado a sus votantes, adoptando el discurso de la derecha catalana y dejando abandonados a sus apoyos sociales tradicionales, es decir, a las clases trabajadoras y populares del pa&iacute;s, singularmente las masas de origen inmigrante y lengua castellana.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Ciertamente no ser&eacute; yo quien venga a defender el r&eacute;gimen nacional-populista que los nacionalistas de derechas catalanes impusieron en este pa&iacute;s, ni las consecuencias realmente desastrosas que ha tenido para la cohesi&oacute;n social entre las diferentes comunidades lingu&iacute;sticas que conviven\/coexisten en Catalunya. Ni la dictadura franquista consigui&oacute; lo que s&iacute; han conseguido Pujol y su gente: generar entre amplias capas de la poblaci&oacute;n catalana de origen inmigrante, incluidos sus descendientes, un profundo rechazo no s&oacute;lo hacia el nacionalismo catal&aacute;n en su conjunto sino hacia todo lo catal&aacute;n, de modo paralelo al crecimiento de un sentimiento fuertemente anticatal&aacute;n en otras partes de Espa&ntilde;a (evidentemente explotado a favor propio por el nacionalismo espa&ntilde;ol de derechas y de extrema derecha, tan pr&oacute;ximo el uno al otro).<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Tampoco defender&eacute; el &quot;transversalismo&quot; social entre las &eacute;lites dirigentes de la pol&iacute;tica catalana (de derechas y de izquierdas), en su inmensa mayor&iacute;a procedentes del mismo sector social, la burgues&iacute;a media-alta barcelonesa, y por tanto, estrechamente vinculados entre s&iacute; por infinidad de lazos familiares, educativos, culturales, empresariales y desde luego, de mentalidad, y seg&uacute;n casos, hasta de ideolog&iacute;a real (ese &quot;catalanismo&quot;, que en tanto que sustituto &quot;light&quot; del nacionalismo catal&aacute;n acoge bajo su paraguas a un ampl&iacute;simo espectro de pol&iacute;ticos, que buscan en &eacute;l al mismo tiempo un certificado oficial de &quot;compromiso con el pa&iacute;s&quot; y el evitarse mayores concreciones y explicaciones). <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Pero, a pesar de sostener que lamentablemente todo eso forma parte de la realidad catalana actual, y compartiendo por tanto buena parte del diagn&oacute;stico que efect&uacute;an los intelectuales del Manifiesto, personalmente no puedo menos que discrepar de sus conclusiones. Porque, a pesar de todo, si somos serios, no podemos deducir alegremente de ah&iacute; que &eacute;sta Catalunya que nos ha tocado vivir sea una especie de campo de concentraci&oacute;n vigilado por guardianes SS con barretina y espardenyes. Mal que les pese al selecto grupo de &quot;intelectuales antinacionalistas&quot;, como al parecer gustan de autodefinirse ellos mismos, la Catalunya actual est&aacute; muy lejos -por suerte- de esos Pa&iacute;ses B&aacute;lticos en los que una parte importante de su poblaci&oacute;n (en Lituania, entre un tercio y la mitad) son &quot;no ciudadanos&quot;, careciendo de derechos civiles por no pertenecer a la comunidad supuestamente aut&oacute;ctona y tener una lengua distinta a lo considerada &quot;propia&quot; del pa&iacute;s.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">La Catalunya de hoy no es un pa&iacute;s donde una parte de sus habitantes se vean sometidos a un &quot;apartheid a la b&aacute;ltica&quot;, ni cosa semejante. Una situaci&oacute;n as&iacute; es materialmente imposible, entre otras razones porque existe el Estado espa&ntilde;ol, que es tanto como decir un nivel jur&iacute;dico e institucional por encima del propiamente catal&aacute;n. En realidad, si a algo se asemeja la Catalunya c&iacute;vico-pol&iacute;tica contempor&aacute;nea &ndash;de la que por cierto, el grupo de intelectuales &quot;abajofirmantes&quot; son parte fundamental en tanto que profesionales de cierto &eacute;xito-, es a un casino provinciano de los de antes, uno de esos tronados locales centro de reuni&oacute;n de &quot;fuerzas vivas&quot; lugare&ntilde;as, impregnados de un olor rancio, denso y en ocasiones sofocante, un pestazo entre sacrist&iacute;a preconciliar y cuartel de somat&eacute;n carlista. Repugnante s&iacute;, pero muy distinto del que emanan los campos de concentraci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Exageran pues los promotores, y a uno le queda la sospecha de si esa exageraci&oacute;n no ser&aacute; una manera de darle a su empresa una dimensi&oacute;n mayor de la que en justicia le corresponde, por entidad de la misma y por la calidad de sus impulsores. Un somero repaso a la lista de promotores nos descubre un pu&ntilde;ado de &quot;instalados&quot; de buen pasar y cierto relumbre: algunos columnistas especializados en cotorrear acerca de lo divino y de lo humano -incluido el ap&oacute;stol local del metaperiodismo-, un antiguo editor de c&oacute;mics que ahora dice ser &quot;escritor&quot;, profesores de vuelta de casi todo, alg&uacute;n fil&oacute;sofo de guardia (muy promocionado durante el aznarismo, por cierto), uno o dos novelistas m&aacute;s o menos conocidos y hasta un ex hippie muy talludito; es verdad que uno se pregunta qu&eacute; pinta en compa&ntilde;&iacute;a de esta fauna un pensador y articulista serio como F&eacute;lix de Az&uacute;a o un buf&oacute;n simp&aacute;tico y en ocasiones brillante como Albert Boadella, pero en todas las navegaciones suele haber tripulantes que equivocaron el barco. Salvo las dos excepciones mencionadas, el resto de la compa&ntilde;&iacute;a es material &quot;intelectual&quot; de tercera divisi&oacute;n; ning&uacute;n heredero de Eugenio D&rsquo;Ors entre ellos, para entendernos.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El inefable Felip Puig, ahora l&iacute;der del sector independentista de CiU, el partido de la derecha nacionalista catalana, y ex conseller de Obras P&uacute;blicas del gobierno pujolista durante la &eacute;poca del famoso &quot;3%&quot; (y por tanto, responsable directo de cosas como la g&eacute;nesis de la cat&aacute;strofe del Carmel), ha tenido la humorada de calificar a los promotores del Manifiesto como &quot;pijo-progresistas&quot;, es decir, como gente bien instalada que juega a ser de izquierdas. Sin entrar a valorar cu&aacute;nto de pijo y no precisamente progresista hay por or&iacute;genes de clase y por hab&eacute;rselo ganado a pulso en el propio se&ntilde;or Puig, en su partido y en las clases sociales a las que representan, por una vez habr&iacute;a que darle, en parte, la raz&oacute;n: entre los firmantes del Manifiesto &quot;antinacionalista&quot; se alinean mayoritariamente profesionales con pose de izquierdista desenga&ntilde;ado y cierta proyecci&oacute;n p&uacute;blica previa en sectores de clases medias &quot;ilustradas&quot;. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Con todo, yo dir&iacute;a que su aventura est&aacute; llamada a ser corta. Algunos errores estrat&eacute;gicos de bulto cometidos por los promotores del Manifiesto condicionan decisivamente su proyecto, y pronostican un final no muy lejano para la iniciativa. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El primer error es quiz&aacute; el m&aacute;s disculpable, y lo origina seguramente el voluntarioso entusiasmo fundacional y el deseo de llamar la atenci&oacute;n como sea sobre su propuesta. El caso es que exagerar las cosas hasta la caricatura, y en ocasiones directamente hasta el esperpento, como vienen haciendo los promotores en cuantas oportunidades han tenido de expresarse en p&uacute;blico, es simplemente regalar a sus enemigos un arma de destrucci&oacute;n masiva para que la usen contra ellos; desde que se empez&oacute; a hablar del asunto, la brocha gorda ha sido al parecer de obligado manejo por su parte en todas sus apariciones p&uacute;blicas. Y sin embargo, parece razonable pensar que convertir sus apariciones televisivas en un festival de frases desmesuradas y de gestualidades caudillistas (alguien deber&iacute;a decirle al se&ntilde;or Arcadi Espada que sus gestos en televisi&oacute;n traspasan la frontera del rid&iacute;culo), no les ganar&aacute; muchos apoyos entre la ciudadan&iacute;a catalana. Por cierto que en la web que han abierto los promotores del Manifiesto, el enlace al blog del se&ntilde;or Espada es el que encabeza la lista de recomendados; &iquest;vanidad, narcisismo, infantilismo? Un poco de todo, se dir&iacute;a. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">El segundo error es, empero, de mayor calado todav&iacute;a, y afecta al propio mensaje que transmiten: criticar el nacionalismo catal&aacute;n desde el nacionalismo espa&ntilde;ol m&aacute;s ortodoxo es una contradicci&oacute;n tan b&aacute;sica, tan elemental, que inhabilita a los promotores del Manifiesto como alternativa pol&iacute;tica. Alzar la bandera del nacionalismo espa&ntilde;ol en Catalunya es ciertamente tan digno (o tan indigno, si se prefiere) como levantar la del nacionalismo catal&aacute;n; pero para los amplios sectores de la ciudadan&iacute;a catalana que no comulgamos con las ruedas de molino de las ideolog&iacute;as nacionalistas, se trata de un acto pol&iacute;ticamente est&eacute;ril a la vez que altamente peligroso para la cohesi&oacute;n social del pa&iacute;s.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Ese error de c&aacute;lculo, el creer en la existencia de un espacio &quot;nacionalista espa&ntilde;ol&quot; en Catalunya -que seg&uacute;n ellos habr&iacute;a sido abierto por el &quot;abandono&quot; del PSC y del &iexcl;PP! de sus bases electorales, supuestamente afectas al nacionalismo espa&ntilde;ol-, es fruto del tercer error cometido por los promotores del Manifiesto, el &uacute;ltimo y a mi juicio el mayor y definitivo: la condici&oacute;n furiosamente interclasista de su propuesta, parad&oacute;jicamente calcada del m&aacute;s puro pujolismo; como &eacute;ste, los &quot;intelectuales antinacionalistas&quot; apelan a la comunidad nacional &ndash;espa&ntilde;ola, en su caso- por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n, dando por supuesto que otros condicionantes, como la clase social de origen de cada cual, son de inter&eacute;s secundario en relaci&oacute;n a ella. Vana ilusi&oacute;n de intelectuales burgueses: las clases sociales siguen existiendo, tozudas, y por encima de ellas no hay inter&eacute;s superior que a&uacute;ne en fraternidad al empresario y al trabajador. La explotaci&oacute;n laboral y la apropiaci&oacute;n de plusval&iacute;as -las efect&uacute;e un &quot;compatriota catal&aacute;n&quot;, un &quot;extranjero espa&ntilde;ol&quot;, o un antiguo inmigrante reciclado en empresario subcontratista-, contin&uacute;an determinando las relaciones sociales.<\/span><\/p>\n<p>Da cierta verg&uuml;enza ajena tener que recordarles estas cosas a gentes que, en su mayor&iacute;a, se consideran &quot;intelectuales&quot; y dicen haber sido de izquierdas. Alguno de entre ellos incluso se gana la vida dando clases en la Universidad. Cosas del pa&iacute;s&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es sabido que Jean Paul Sartre propon&iacute;a el compromiso del intelectual con su tiempo y con la sociedad que le hab&iacute;an tocado en suerte, y que consideraba tal compromiso como una imperiosa obligaci&oacute;n &eacute;tica (y est&eacute;tica, podr&iacute;a decirse) de quienes, en raz&oacute;n de su posici&oacute;n como referentes ineludibles para el resto de los mortales, no&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-40","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c52-rufianes-y-carcamales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=40"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=40"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}