{"id":74,"date":"2006-07-09T13:42:52","date_gmt":"2006-07-09T13:42:52","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=74"},"modified":"2006-07-09T13:42:52","modified_gmt":"2006-07-09T13:42:52","slug":"ciberfascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=74","title":{"rendered":"Ciberfascismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">La libertad conlleva servidumbres. La principal de todas, que su uso no est&aacute; restringido s&oacute;lo a aquellos que son capaces de utilizarla de manera racional en provecho propio y en el de los dem&aacute;s, sino que tambi&eacute;n est&aacute; al alcance de elementos que se sirven de sus posibilidades precisamente para combatirla y, en la medida de ellas, perjudicar a los dem&aacute;s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp;<span style=\"font-family: Arial\">Internet ha aportado espacios de libertad in&eacute;ditos. Pero tambi&eacute;n amenazas asimismo in&eacute;ditas. Cualquiera puede servirse de la red para propagar informaciones, ideas, opiniones y cualquier otra forma de expresi&oacute;n del pensamiento y el conocimiento humanos. Es evidente que ah&iacute; se abre la puerta a errores y tergiversaciones de toda clase. Pero peor que eso es el uso que se le est&aacute; dando como ariete destructivo de la convivencia democr&aacute;tica. Las consecuencias pueden ser devastadoras.<\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Alertaba hace poco Juan Luis Cebri&aacute;n sobre la proliferaci&oacute;n de este uso esp&uacute;reo, y del peligro de que la Red llegue a ahogarse en porquer&iacute;a. En cierto modo, &eacute;ste es un debate que recuerda al que se produjo en el siglo XVIII a cuenta de la libertad de imprenta. No se trata de defender la censura, al contrario: se trata de defender la libertad de expresi&oacute;n frente a la f&eacute;rrea censura que imponen quienes avasallan las reglas m&iacute;nimas que hacen posible la verdadera libertad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">En la Red estas reglas pueden resumirse en cuatro, y de su respeto depende el futuro de Internet como espacio de libertad y convivencia. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Ser veraz es la primera de ellas, vulnerada por quienes propagan bulos, infamias, calumnias y toda especie de desatinos con objeto de influir de manera artera en la formaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, al menos en la opini&oacute;n de quienes tienen acceso a Internet.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">No usar las posibilidades de comunicaci&oacute;n en la Red como instrumento de agresi&oacute;n contra otros, es la segunda. El uso de t&eacute;cnicas que permiten enmascarar la propia identidad, desde el anonimato que proporciona el nick hasta el uso de programas sofisticados que borran rastros de conexi&oacute;n, no puede ser una garant&iacute;a de impunidad para ciberdelincuentes. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Una tercera es el respeto a la discrepancia. No es posible &ndash;no deber&iacute;a serlo- que el insulto y la descalificaci&oacute;n sean las respuestas mayoritarias que obtiene toda manifestaci&oacute;n de posici&oacute;n discrepante o de r&eacute;plica apenas producida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Por &uacute;ltimo, el reconocimiento de que las personas suelen agruparse en ciber-sitios por afinidades y que estas deben ser respetadas por quienes no las compartan, deber&iacute;a tener como consecuencia la no interferencia con fines maliciosos en esos ciber-sitios de gente que no se identifica con las afinidades que all&iacute; se manifiestan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">La vulneraci&oacute;n continua de estas reglas est&aacute; generando en la Red un ciberfascismo de crecimiento exponencial, no necesariamente vinculado a posiciones de fascismo cl&aacute;sico &ndash;que tambi&eacute;n-, la acci&oacute;n del cual est&aacute; colapsando progresivamente espacios de libertad en Internet. No sugiero que estas acciones respondan siempre a planes preconcebidos &ndash;que tambi&eacute;n-, sino que m&aacute;s bien ser&iacute;an consecuencia de la expresi&oacute;n sin cortapisas de personalidades con perfiles psicol&oacute;gicos conflictivos, que encontrar&iacute;an en Internet salida para la canalizaci&oacute;n de sus dificultades de socializaci&oacute;n normalizada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">De todos modos, en Espa&ntilde;a tras el 14 de marzo estamos asistiendo a un fen&oacute;meno de dimensiones preocupantes. Derrotada electoralmente la fuerza pol&iacute;tica que aglutina desde la derecha cl&aacute;sica a la extrema derecha, y arruinado su cr&eacute;dito por la crisis vivida por el pa&iacute;s entre el 11 y el 14 de marzo y la gesti&oacute;n de la misma desarrollada por ese partido, prolifera en Internet una verdadera guerrilla de irreductibles que, de momento metaf&oacute;ricamente, disparan contra cuanto se mueve en la Red y no coincide con sus intereses. Hay constancia de que algunas de estas acciones se propagan desde sitios electr&oacute;nicos vinculados a medios no virtuales, demostraci&oacute;n de que detr&aacute;s hay intereses pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos concretos que desde el revanchismo m&aacute;s descarnado, creen que este es el modo de recuperar el terreno que han perdido en el &quot;mundo real&quot; de la sociedad espa&ntilde;ola. Refugiarse en el espacio ciber y llevar a cabo en &eacute;l una especie de &quot;guerra de contrainformaci&oacute;n&quot; (a imitaci&oacute;n de ciertos medios que ofrecen &quot;informaci&oacute;n alternativa&quot; desde posiciones de izquierdismo radical), es el nervio central de una estrategia que pretende un aprovechamiento intensivo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, hasta ahora poco explotadas por esos sectores de derecha radicalizada, tradicionalmente ajenos a cuanto se relacione con la modernidad. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Uno de los efectos de esa guerra, tal vez el m&aacute;s evidente, es la &quot;limpieza &eacute;tnica&quot; de opiniones contrarias o simplemente discrepantes. La injuria y la descalificaci&oacute;n son las armas que est&aacute;n empleando a fondo, por ahora; otras tampoco son descartables en el futuro, en la medida que los resultados finalmente obtenidos no coincidan plenamente con los apetecidos. Las amenazas ya proliferan, y cierto guerracivilismo comienza a imperar en los modos y en el lenguaje. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\"><\/span>&nbsp; <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">Hay pues que atajar la infecci&oacute;n y limpiar Internet mientras se est&eacute; a tiempo. De lo contrario, esta gangrena que est&aacute; viviendo la Red no solo puede terminar destroz&aacute;ndola, sino adem&aacute;s acabar traspas&aacute;ndose al &quot;mundo real&quot;, con los resultados desastrosos que son f&aacute;cilmente previsible. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La libertad conlleva servidumbres. 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