{"id":94,"date":"2006-07-09T14:14:43","date_gmt":"2006-07-09T14:14:43","guid":{"rendered":"http:\/\/joaquimdiario.pisa-bcn.net\/?p=94"},"modified":"2006-07-09T14:14:43","modified_gmt":"2006-07-09T14:14:43","slug":"ciudadana-leonor-de-borbon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/joaquimdiario.es\/?p=94","title":{"rendered":"Ciudadana Leonor de Borb\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Reci&eacute;n nacida la hija primog&eacute;nita de Felipe de Borb&oacute;n, heredero de la Corona de Espa&ntilde;a, ya hay un ej&eacute;rcito de &ldquo;creadores de opini&oacute;n&rdquo; lanzados a especular sobre las consecuencias pol&iacute;tico-jur&iacute;dicas que tendr&aacute; su nacimiento, al tiempo que se nos bombardea con muestras de adhesi&oacute;n a la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica a cual m&aacute;s empalagosamente lisonjera, en ocasiones entrando de lleno en los terrenos del rid&iacute;culo (como cuando se refieren a una criatura que acaba de cumplir 24 horas como &ldquo;do&ntilde;a Leonor&rdquo;). <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Supuestamente, esta Leonor est&aacute; destinada a suceder como reina a su padre Felipe. La verdad es que esta resulta una previsi&oacute;n como m&iacute;nimo aventurada.<\/span><\/p>\n<p><\/span> <!--more--> <\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>La monarqu&iacute;a en este pa&iacute;s es una instituci&oacute;n colada por la puerta de atr&aacute;s en la Constituci&oacute;n de 1978. Indefectiblemente, alg&uacute;n d&iacute;a habr&aacute; que reformar &eacute;sta o elaborar una nueva m&aacute;s acorde con los tiempos. M&aacute;s que nada porque a estas alturas, cualquier persona con uso de raz&oacute;n tiene derecho a plantearse por qu&eacute; en Espa&ntilde;a ha de ser hereditario el cargo de jefe del Estado &ndash;que no otra cosa es un rey en una democracia parlamentaria-, pasando de padres a hijos como si de un reloj de pulsera se tratara. Nadie en sus cabales sostiene hoy que el hijo de un m&eacute;dico deba heredar la profesi&oacute;n y el despacho de su padre, o que un bombero haya de ser sucedido en su puesto de trabajo por su primog&eacute;nito; la idea de que el &ldquo;derecho a reinar&rdquo; se transmite en raz&oacute;n de los genes est&aacute; tan fuera de &eacute;poca que mueve a la sonrisa. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Los reyes europeos anta&ntilde;o se dec&iacute;an &ldquo;por derecho divino&rdquo;. En realidad, ni siquiera en los tiempos obscuros de la Edad Media la gente les cre&iacute;a ese derecho: &ldquo;Cuando Ad&aacute;n labraba la tierra y Eva hilaba en casa, &iquest;qui&eacute;n era entonces el rey y qui&eacute;n el caballero?&rdquo;, proclamaban los campesinos rebeldes durante la &ldquo;Jacquerie&rdquo; francesa, nada menos que en el siglo XIV. Cuatrocientos a&ntilde;os despu&eacute;s la Ilustraci&oacute;n y sus cristalizaciones pol&iacute;ticas, las revoluciones Americana y Francesa, acabaron definitivamente con ese mito.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Nadie en su sano juicio sostiene hoy d&iacute;a ese principio legitimador, al menos en Europa, y por tanto se han buscado artificios legales para intentar legitimar la monarqu&iacute;a; artificios que normalmente apelan a una especie de pacto entre la ciudadan&iacute;a y las personas que encarnan la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica, acuerdo que en todo caso en Espa&ntilde;a no tuvo lugar en su momento, cuando Juan Carlos I accedi&oacute; al trono tras la muerte del general Franco, quien le hab&iacute;a designado su sucesor &ldquo;a t&iacute;tulo de rey&rdquo; (sic). Una mancha de origen que quiere limpiarse magnificando el papel del monarca espa&ntilde;ol durante la Transici&oacute;n democr&aacute;tica, o present&aacute;ndole como el valladar ante el que se estrellaron el golpe de Estado militar del 23 de febrero de 1981 y el autogolpe del gobierno Aznar del 13 de marzo de 2005.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>En todo caso, y aunque esos servicios prestados fueran reales al ciento por ciento, es l&iacute;cito plantear que en alg&uacute;n momento el pueblo espa&ntilde;ol deber&aacute; manifestarse sobre asunto tan fundamental, y zanjar de una vez un asunto que no puede permanecer abierto por los siglos de los siglos, que es lo que al parecer se pretende, probablemente por miedo al resultado de una consulta popular en la que la opci&oacute;n fuera elegir entre monarqu&iacute;a o rep&uacute;blica.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Actualmente los reyes y reinas europeos son &ldquo;monarcas constitucionales&rdquo;, seguramente porque no les queda otro remedio. Ya ni siquiera el Emperador japon&eacute;s insiste en ser un dios encarnado, como lo hicieron todos sus antepasados incluido su padre y antecesor. Al cabo, en Espa&ntilde;a sabemos que Juan Carlos de Borb&oacute;n (o cualquier otro monarca) es un ser humano corriente: cuando hace unos a&ntilde;os se estrell&oacute; contra un cristal sangr&oacute; abundante sangre roja, en el entierro de su padre llor&oacute; como cualquier hijo que se queda hu&eacute;rfano, y cuando una vez le insultaron en la calle se le dispar&oacute; el dedo medio en un gesto inequ&iacute;voco; reacciones propias del m&aacute;s com&uacute;n de los mortales, que es lo que son &eacute;l, sus hijos y sus nietos, como lo han sido sus antecesores y lo ser&aacute;n sus sucesores en el cargo si los tiene: hombres y mujeres de carne y hueso.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Hace unas horas ha nacido una criatura que seg&uacute;n la cuidadosa planificaci&oacute;n del r&eacute;gimen mon&aacute;rquico deber&aacute; suceder en el trono a su padre, el hoy pr&iacute;ncipe Felipe de Borb&oacute;n. Hoy por hoy semejante pretensi&oacute;n es m&aacute;s un deseo voluntarioso que un anticipo de algo que inexorablemente deber&aacute; cumplirse. &iquest;Qui&eacute;n puede saber c&oacute;mo ser&aacute; la Espa&ntilde;a de dentro de cuarenta o cincuenta a&ntilde;os, cuando Leonor, atendiendo a la l&oacute;gica biol&oacute;gica, deber&iacute;a reinar? &iquest;Existir&aacute; entonces la monarqu&iacute;a? &iquest;Existir&aacute; Espa&ntilde;a? &ldquo;Cu&aacute;n largo me lo fi&aacute;is&rdquo;, como respondi&oacute; Don Juan al espectro del Comendador&#8230; <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>El primer obst&aacute;culo para que Leonor llegue a ser reina radica en su propia condici&oacute;n de mujer. La Ley S&aacute;lica, implantada por cierto por el primer Borb&oacute;n espa&ntilde;ol, Felipe V, excluye a las mujeres del trono; a esta ley hay que agradecerle, entre otros desastres, las tres guerras carlistas del siglo XIX. El mecanismo para liquidar esa limitaci&oacute;n no es precisamente sencillo, y exige modificar la Constituci&oacute;n. Al final del proceso hay obligatoriamente un refer&eacute;ndum popular de ratificaci&oacute;n, sobre el cual Juan Carlos parece haber manifestado su temor de que pudiera convertirse en un plebiscito contrario a la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica; el hombre no tendr&iacute;a ninguna prisa por meterse en ese jard&iacute;n. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>El caso es que mientras se mantenga la situaci&oacute;n actual, Leonor corre el riesgo de que si le nace un hermano antes de la derogaci&oacute;n de esa preferencia por los varones en la l&iacute;nea din&aacute;stica, &eacute;ste pudiera arrebatarle o al menos reclamar sus &ldquo;derechos&rdquo; al trono. Un l&iacute;o de familia que podr&iacute;a tener muy feas consecuencias para todos. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Por otra parte, en el momento en que se derogue formalmente la prelaci&oacute;n del var&oacute;n sobre la hembra en la sucesi&oacute;n real, las dos hermanas mayores de Felipe, pr&iacute;ncipe heredero y padre de Leonor, se hallar&iacute;an en condiciones de reclamar para s&iacute; o para sus descendientes la Corona de Espa&ntilde;a. La historia est&aacute; llena de guerras y sufrimientos para el pueblo espa&ntilde;ol ocasionados por esta clase de enfrentamientos en el seno de la familia real.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Por lo dem&aacute;s, la derogaci&oacute;n de la preferencia de los varones sobre las hembras en la sucesi&oacute;n mon&aacute;rquica suele argumentarse con cierta candidez como un &ldquo;avance&rdquo; en la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, cuando en realidad es un elemento que viene a ratificar una situaci&oacute;n esencialmente discriminatoria contra el conjunto de los espa&ntilde;oles, al ratificar el derecho de una &uacute;nica familia al monopolio sobre la ostentaci&oacute;n de la jefatura del Estado, excluyendo a todos los dem&aacute;s ciudadanos (mujeres incluidas) de esa posibilidad. Algo radicalmente contrario a los principios de igualdad y equidad entre todos los espa&ntilde;oles establecidos por la propia Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1978. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>En suma, la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola comienza a ser un r&eacute;gimen con un futuro y casi un presente lleno de interrogantes. Si el pacto de Estado entre todas las fuerzas pol&iacute;ticas con el que se sell&oacute; el 23-F preve&iacute;a, entre otros acuerdos y en raz&oacute;n de las especiales circunstancias que se vivieron aquellos d&iacute;as, no cuestionar la forma mon&aacute;rquica del r&eacute;gimen pol&iacute;tico espa&ntilde;ol al menos mientras viva Juan Carlos de Borb&oacute;n, nada hace presumir que ese pacto no deba tener fecha de caducidad y pueda ser usado indefinidamente como freno a las leg&iacute;timas aspiraciones de un pueblo que, siempre que se lo han permitido, se ha manifestado como republicano.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span>Llegar&aacute; el d&iacute;a en que la ciudadana espa&ntilde;ola Leonor de Borb&oacute;n podr&aacute; optar, si es su deseo y obtiene el apoyo popular suficiente, a presidir su pa&iacute;s. En todo caso, su derecho a optar a &eacute;se puesto valdr&aacute; entonces lo mismo que el de otro ciudadano cualquiera. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\" class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reci&eacute;n nacida la hija primog&eacute;nita de Felipe de Borb&oacute;n, heredero de la Corona de Espa&ntilde;a, ya hay un ej&eacute;rcito de &ldquo;creadores de opini&oacute;n&rdquo; lanzados a especular sobre las consecuencias pol&iacute;tico-jur&iacute;dicas que tendr&aacute; su nacimiento, al tiempo que se nos bombardea con muestras de adhesi&oacute;n a la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica a cual m&aacute;s empalagosamente lisonjera, en ocasiones&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-94","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c46-ideas-contracorriente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/94","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=94"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/94\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=94"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=94"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/joaquimdiario.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=94"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}