En apenas un lustro, el Foro Social Mundial de Porto Alegre se ha convertido por méritos propios en referente obligado para todos aquellos que creemos que "otro mundo es posible". Allá donde otras convocatorias han fracasado, el foro de Porto Alegre mantiene buena parte de su brillo inicial y sigue generando propuestas de gran interés.
La razón principal de su éxito reside en que Porto Alegre ha abierto debates serios en torno al modo en que se está imponiendo la construcción de un megacapitalismo global. Pero sobre todo, a que ha aportado modos y hasta maneras de abordar éste y otros problemas desde ángulos nuevos, movilizadores e ilusionantes.
Alrededor del foro de Porto Alegre se ha ido tejiendo una vastísima red de solidaridad y complicidades de alcance planetario. En América del Sur y en Europa, especialmente, las ideas de Porto Alegre han venido a galvanizar una izquierda anquilosada y envejecida. El Foro Mundial ha transmitido entusiasmo y fuerza, y también conceptos que hoy se manejan con naturalidad en sectores muy diversos de la izquierda.
Una alternativa a la globalización pasa no sólo por la contestación al sistema imperante, sino también por la producción de ideas para cambiar la vida de manera efectiva. Buena parte de las ideas programáticas surgidas del Foro Mundial y que desde él se han ido proyectando luego al mundo, van substanciándose en medidas concretas que ya se están aplicando en algunos entornos locales y regionales. La lucha contra la desigualdad y la exclusión social, la reivindicación de derechos y libertades para todos, la impulsión de la participación colectiva en la gestión de los asuntos públicos, y la creación de un marco nuevo de relaciones internacionales que prime el multilateralismo, el respeto a la diversidad y la colaboración en el desarrollo, no son pues simples conceptos a debatir, sino problemas reales sobre los que actuar con soluciones transformadoras.
La presente edición del foro de Porto Alegre se ha articulado en torno a tres ejes, siempre con la promoción de los derechos humanos, económicos, sociales y culturales como núcleo vertebrador de toda la propuesta: el mundo tras la guerra de Irak y la reelección de Bush, las alternativas al hambre y la exclusión social, y la contestación a la hegemonía neoliberal.
Estos grandes bloques temáticos engloban a su vez aspectos concretos, cada uno de los cuales intenta no detenerse en el análisis de los problemas y sí generar alternativas reales y útiles: la reforma de la ONU, la lucha contra el racismo, el combate por la paz y la desmilitarización internacionales, la renegociación de la deuda de los países del Tercer Mundo, la superación del patriarcalismo y las desigualdades de género….constituyen algunos de los temas sobre los que girará esta quinta edición del Foro Mundial.
Este año además la cultura será pieza esencial en el desarrollo del Foro. Cuatrocientas actividades artísticas conmponen un programa rico y diverso, que cuenta con más de cien espectáculos musicales, casi otro centenar de exposiciones, unos cuarenta espectáculos de teatro y danza, una muestra internacional de cine, y decenas de manifestaciones paralelas de carácter espontáneo. Entre todas esas actividades, destaca la celebración de un debate en torno a la vigencia política en clave de utopía de El Quijote, en el que participarán personalidades como José Saramago, Eduardo Galeano y Federico Mayor Zaragoza.
Contra la globalización salvaje, contra la agresividad de un capitalismo neoliberal cuyo deseo de beneficio y poder carece de límites, otro mundo es posible. El foro de Porto Alegre es la prueba.
La wed en castellano del Foro Social Mundial es:
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